Piura enfrenta una de las mayores deficiencias de capacidad hospitalaria del país. La región dispone de apenas 8 camas hospitalarias por cada 10 mil piuranos, cifra inferior al promedio nacional (10).
Dado que estas camas son esenciales para internar y monitorear a pacientes que requieren atención continua o tratamiento especializado, una capacidad hospitalaria tan reducida puede hacer que el sistema de salud colapse rápidamente ante cualquier emergencia sanitaria, dejando a miles sin atención oportuna.
“Cuando no hay camas disponibles, los pacientes terminan siendo atendidos en pasillos, en sillas de ruedas, o directamente son enviados a sus hogares. Este escenario no corresponde a un sistema de salud de calidad, pues son deficiencias que vulneran la dignidad del paciente, retrasa tratamientos vitales y agrava cuadros clínicos”, señaló Germán Vega, economista de la Red De Estudios para el Desarrollo (REDES).
Esta situación se evidenció en el Hospital de Especialidades III-1 de Sullana, en el que tuvieron que restringir cirugías programadas debido a la falta de camas hospitalarias. La saturación obligó a dar de alta a algunos pacientes directamente desde la Unidad de Recuperación Post Anestésica (URPA), sin pasar por una cama de hospitalización. Inclusive, personas fueron atendidas en pasillos o sillas.
“En una región como Piura, expuesta a fenómenos como El Niño, que suele incrementar los casos de infecciones respiratorias o lesiones asociadas a inundaciones, así como a brotes de dengue, un aumento repentino de pacientes que requieren hospitalización puede saturar rápidamente los hospitales”, explicó el economista.
Promedio mundial
Como referencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Banco Mundial estiman que el promedio mundial es de 27 camas hospitalarias, por cada 10 mil habitantes. Por eso, contar con solo 8 en Piura, es un margen muy reducido para momentos de una mayor demanda de atención.
Además del equipamiento, un sistema de salud necesita suficiente personal médico para atender adecuadamente a la población. Sin embargo, Piura registra la menor disponibilidad de médicos del país, con apenas 6 por cada 10 mil habitantes, muy por debajo del promedio nacional (10).

