La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) elevó de “vigilancia” a “alerta” el estado frente a un posible evento de Fenómeno El Niño en el litoral peruano, al considerar que su ocurrencia es casi inminente a partir de marzo.
El vocero del Enfen, Luis Vásquez, explicó a la Agencia Andina que los indicadores oceánicos y atmosféricos muestran condiciones favorables para el inicio del evento antes de lo previsto. En el comunicado anterior se estimaba abril como mes probable de inicio, pero el calentamiento del mar se ha acelerado.
De vigilancia a alerta: mayor nivel de certeza
El cambio de categoría responde al grado de probabilidad del fenómeno. Según Vásquez, la alerta implica un escenario cercano a su concreción.
El monitoreo se basa en promedios mensuales debido a la alta variabilidad diaria del clima. Por ello, no es posible fijar una fecha exacta dentro de marzo, aunque se espera que ese mes registre condiciones cálidas débiles en promedio.
Temperatura del mar y ondas Kelvin
El especialista precisó que el umbral que define una condición cálida es un incremento sostenido superior a 0.4 °C respecto al promedio histórico. Actualmente, los valores son variables a lo largo de la costa, con zonas cercanas a lo normal e incluso registros ligeramente negativos.
Aún persiste una franja fría costera en el sur asociada al afloramiento de aguas profundas, fenómeno que tendería a debilitarse. A ello se suman las ondas Kelvin cálidas: una ya impacta el litoral y se desplaza de norte a sur, mientras que se prevé la llegada de otras dos entre marzo y mayo, lo que podría intensificar el calentamiento.
Impactos esperados: más humedad y lluvias en el norte
En su fase inicial, el evento sería débil y con impactos moderados. Se prevé mayor humedad, temperaturas más elevadas y lluvias, especialmente en la costa norte.
Las regiones más expuestas serían Tumbes, Piura y, en menor medida, Lambayeque. Aunque el ciclo hidrológico entra en su fase estacional de disminución de precipitaciones, no se descartan episodios intensos, incluso lluvias torrenciales.
En la sierra de la vertiente del Pacífico podría registrarse un ligero aumento de precipitaciones por mayor humedad atmosférica, mientras que el altiplano no presentaría impactos significativos debido a la debilidad del evento.
Cada evento tiene características propias
El vocero recordó que cada episodio de El Niño presenta particularidades. Algunos pueden generar lluvias extremas, mientras otros impactan con mayor fuerza en sectores productivos como la pesca y la agricultura.
Si el fenómeno se intensifica hacia mitad de año, coincidiría con la estación seca, por lo que no necesariamente implicaría inundaciones generalizadas. No obstante, podría afectar la actividad pesquera por cambios en la distribución de especies como la anchoveta, que tiende a desplazarse o profundizarse en aguas más cálidas.
Posible invierno más cálido
De confirmarse su evolución de débil a moderado hacia julio y su prolongación hasta noviembre, uno de los efectos más probables sería un invierno más cálido de lo habitual, debido a la influencia del calentamiento del mar sobre la temperatura del aire.

