Durante el verano, las altas temperaturas aumentan el riesgo de golpe de calor en niños, una condición peligrosa que puede causar daño neurológico e incluso ser mortal si no se trata a tiempo. Este trastorno ocurre cuando el organismo no logra regular la temperatura corporal, especialmente en menores de cinco años. En esta ediciòn del programa «Médico en Casa», el Dr. Littner Enrique Franco Palacios, médico pediatra, explica qué es el golpe de calor infantil, cuáles son sus síntomas más frecuentes y las medidas recomendadas por especialistas para prevenirlo.
¿Qué es el golpe de calor en niños?
El golpe de calor en niños es una emergencia médica causada por la exposición prolongada a altas temperaturas, generalmente superiores a 38 °C, combinadas con alta humedad. Este cuadro se agrava porque los niños, especialmente los menores de dos años, no tienen la misma capacidad que los adultos para disipar el calor.
Según especialistas, esta condición se presenta cuando la temperatura corporal supera los 40 °C y se acompaña de alteraciones neurológicas, como irritabilidad, somnolencia extrema, convulsiones o coma. En casos graves, puede dejar secuelas permanentes o causar la muerte.
Síntomas del golpe de calor en niños
Los signos de alerta más frecuentes incluyen:
- Temperatura corporal mayor a 40 °C (medida con termómetro rectal).
- Irritabilidad, llanto constante y dificultad para calmarse.
- Agitación, dolor de cabeza, vómitos o decaimiento.
- Somnolencia inusual, desorientación o pérdida del conocimiento.
- Convulsiones en los casos más graves.
Los especialistas advierten que confiar solo en el tacto no es seguro, ya que el niño puede sentirse frío externamente, pero presentar fiebre interna.
Factores que aumentan el riesgo
El riesgo de golpe de calor infantil se incrementa en estas condiciones:
- Olas de calor con temperaturas superiores a 38 °C.
- Viviendas mal ventiladas, con techos de calamina y poca circulación de aire.
- Falta de hidratación adecuada.
- Abrigar en exceso al niño en climas calurosos.
- Permanecer en vehículos cerrados bajo el sol.
Cómo prevenir el golpe de calor en niños
Para reducir el riesgo, los pediatras recomiendan:
- Mantener a los niños en ambientes ventilados y frescos.
- Vestirlos con ropa ligera y cómoda.
- Ofrecer agua frecuentemente, incluso si no la piden.
- Evitar la exposición al sol entre las 11:00 a. m. y 3:00 p. m.
- Nunca dejar a un menor dentro de un vehículo estacionado.
En caso de sospecha de golpe de calor, el niño debe ser trasladado de inmediato a un centro de salud. El baño con agua helada solo debe realizarse en un hospital, bajo supervisión médica, para evitar hipotermia.