La displasia de cadera en niños es una de las patologías ortopédicas más comunes en la infancia, pero muchas veces pasa desapercibida debido a su naturaleza silenciosa. Detectarla de manera temprana es clave para evitar complicaciones graves como luxaciones y artrosis en edades tempranas. En una ediciòn de «Médico en Casa», el Dr. Edinson Manuel Valladolid Purizaga, médico traumatólogo – ortopedista, explica todo sobre la displasia de cadera en niños.
¿Qué es la displasia de cadera en niños?
La displasia de cadera, también conocida como displasia de desarrollo de caderas o luxación congénita, es una alteración en el desarrollo de la articulación coxofemoral. Esta condición afecta al acetábulo, la cabeza femoral y la cápsula articular, provocando inestabilidad o desplazamiento de la cadera. Según datos internacionales, 1 de cada 10 recién nacidos presenta inestabilidad en la cadera, mientras que 1 de cada 100 requiere tratamiento específico. La detección precoz es fundamental para prevenir complicaciones a corto, mediano y largo plazo.
Factores de riesgo y detección temprana
Entre los factores de riesgo destacan:
- Primer hijo, especialmente niñas.
- Presentación podálica o posición anómala durante el embarazo.
- Antecedentes familiares de problemas ortopédicos.
- Alteraciones en el líquido amniótico (oligo- o polihidramnios).
El diagnóstico temprano se realiza mediante evaluación clínica al nacer y ecografía de cadera (método de Graf), recomendada entre las 4 y 6 semanas de vida. La radiografía puede ser útil en niños mayores de cuatro meses. Incluso bebés sin síntomas aparentes deben someterse a tamizaje para descartar la enfermedad, evitando que pase desapercibida hasta que surjan signos como cojera, limitación de movimientos o sonidos articulares.
Tratamiento según la edad y seguimiento
El tratamiento depende de la edad de diagnóstico:
- Recién nacidos a 6 meses: uso de arnés de Pavlik, sencillo y efectivo.
- 6 meses a 4 años: técnicas ortopédicas adaptadas según la gravedad de la displasia.
- Niños mayores de 4 años: intervenciones quirúrgicas de salvataje para casos con luxaciones inveteradas.
El seguimiento constante mediante ecografía o radiografía permite ajustar el tratamiento y garantizar la correcta evolución de la articulación. Evitar métodos caseros o incorrectos, como el uso de doble pañal, es crucial para no agravar la condición.
La importancia del tamizaje en la salud pública
La displasia de cadera representa un problema de salud pública, ya que hasta un 30% de las prótesis de cadera en adultos son consecuencia de una displasia no tratada. Sin políticas de tamizaje sistemático en Perú, la prevención depende de la conciencia de los padres y el acceso a centros especializados. La recomendación es llevar a todos los bebés con factores de riesgo a una evaluación ortopédica integral entre el primer y segundo mes de vida.