Piura continúa enfrentando importantes desafíos para reducir su vulnerabilidad frente al Fenómeno de El Niño. Actualmente, la provincia registra más de 150 puntos críticos, de los cuales 60 han sido priorizados por su nivel de riesgo, principalmente en el casco urbano y el Bajo Piura, según información de la Municipalidad Provincial.
Un análisis del Centro de Monitoreo de RIMAC, que forma parte de RADAR RIMAC, iniciativa orientada al monitoreo y análisis permanente de riesgos naturales, advierte que la evolución del fenómeno El Niño exige mantener una vigilancia constante. De consolidarse un escenario de lluvias intensas, la región podría enfrentar la activación de quebradas, inundaciones, interrupciones en el transporte y afectaciones a infraestructura crítica.

«El Niño no solo representa un riesgo por las lluvias. También puede generar interrupciones en el transporte, afectar cadenas de abastecimiento, comprometer infraestructura y alterar actividades productivas fundamentales para la economía regional. Anticiparse, permite reducir el impacto y tomar mejores decisiones antes de que ocurra una emergencia», señaló Andrea Holguín, Ingeniera Meteoróloga de RIMAC.
Sectores afectados
La agricultura figura entre los sectores con mayor exposición, ya que las variaciones en las lluvias y el incremento de las temperaturas pueden alterar los ciclos de cultivo, reducir la productividad y favorecer la aparición de plagas.
Además, la pesca también podría verse impactada por el calentamiento del mar. En tanto, la manufactura enfrenta riesgos por posibles interrupciones en el transporte y el abastecimiento de insumos, generando retrasos logísticos y mayores costos operativos.
Recomendaciones
Desde RIMAC recomiendan adoptar las siguientes medidas para proteger a las personas, las viviendas y las actividades económicas:
- Verificar si la vivienda o centro de trabajo se ubica cerca de quebradas, cauces de ríos o zonas con antecedentes de inundaciones.
- Revisar techos, canaletas, drenajes y estructuras para evitar filtraciones y reducir posibles daños durante lluvias intensas.
- Definir rutas de evacuación, responsables y canales de comunicación para actuar de forma rápida y organizada ante una emergencia.
- Contar con agua, alimentos no perecibles, linterna, radio, botiquín y documentos importantes para responder durante las primeras horas de un evento.
- Antes de tomar decisiones o compartir información, consulta los reportes y comunicados del ENFEN, SENAMHI e INDECI.
«La prevención comienza mucho antes de que ocurra una emergencia. Conocer los riesgos del territorio, mantenerse informado y preparar la infraestructura permite proteger a las personas. Además, reducir el impacto sobre las actividades económicas cuando se presenta un evento de gran magnitud», concluyó Andrea Holguín, Ingeniera Meteoróloga de RIMAC.
Educación en prevención
Más allá de la infraestructura y las actividades productivas, RIMAC también apunta a la prevención desde la educación. A través de «Yo me cuido», programa que impulsa desde 2013 con el respaldo del Ministerio de Educación y la UNESCO, la aseguradora lleva a colegios de Fe y Alegría en Piura, Chiclayo, Trujillo, Arequipa y Lima contenidos sobre el fenómeno El Niño.

