La Universidad de Piura reunió a académicos de tres países. El objetivo: analizar cómo la formación universitaria debe responder al desarrollo urbano y habitacional.

¿Puede la universidad formar arquitectos capaces de cuestionar la realidad? ¿O debe limitarse a enseñarles a intervenir en ella? Esa fue la pregunta central del encuentro internacional organizado por la Universidad de Piura (UDEP). El evento reunió a especialistas de Perú, Colombia y México, de forma presencial y virtual.
La cita se realizó el 19 de octubre. Se enmarcó en la Exposición Itinerante Latinoamericana de Vivienda Social «Lo que se enseña. Lo que se construye». La muestra es impulsada por la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería (FAUA-UNI). Colaboran la Red de Escuelas y Facultades de Arquitectura de Latinoamérica (Refal) y los colegios de arquitectos regionales.
Un diálogo entre la academia y el territorio
En el encuentro participaron Luis Jiménez, Rosario Pacheco y Miguel Vidal, de la Universidad Nacional de Ingeniería (Perú). También asistieron Julián Vila, de la Universidad Católica de Pereira (Colombia), y Fernando Córdova, de la Universidad de Guadalajara (México). Completaron la lista Constanza Cobo y Mauricio Otero, de la Universidad de San Buenaventura Cali (Colombia). Estuvieron además Andrés Solano, de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y Lucas Sarmiento, del Peru Green Building Council. Por la UDEP expusieron Jorge Losada, Luis Castillo y Carlos Palomino, profesores de Arquitectura.
Sus intervenciones abrieron un debate sobre la formación universitaria y la práctica profesional. Para Losada, cierta distancia entre la universidad y la realidad no es un defecto. Puede ser una condición para pensar con criterio. Sostuvo que los desafíos de la vivienda social deben incorporarse de forma progresiva, según el nivel formativo. Así se evita limitar prematuramente la imaginación de los estudiantes.
«Debemos formar arquitectos capaces no solo de intervenir en la realidad, sino también de cuestionarla», afirmó.
Castillo vinculó esa capacidad crítica con las dinámicas del mercado. Esas dinámicas orientan buena parte del desarrollo urbano y habitacional del país. Además, se traducen en las normas vigentes. A su juicio, la academia debe identificar qué necesita transformarse. También debe proponer alternativas más equitativas y sostenibles.
Una exposición que recorre la región
La exposición itinerante busca descentralizar el intercambio académico. Presenta propuestas de talleres de diseño y proyectos de vivienda social de distintas regiones del Perú y de Latinoamérica. Con ello, lleva el debate a nuevas audiencias fuera de las capitales.

