El dengue continúa siendo un problema de salud pública en el Perú. De acuerdo con las cifras proporcionadas, el país registra 71.256 episodios de la enfermedad y 75 fallecidos. En Piura, se reportan 13.025 episodios y ocho muertes confirmadas.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias promueven la vacunación y las medidas de prevención para reducir la transmisión del virus, que se propaga mediante la picadura del mosquito Aedes aegypti.
La estrategia de inmunización comprende Piura, Tumbes, Ucayali, Loreto, San Martín, Lambayeque y La Libertad, además de San Juan de Lurigancho, en Lima. En estos territorios, las personas deben consultar con los establecimientos de salud si cumplen los requisitos para acceder a la vacuna.
¿Quiénes pueden recibir la vacuna contra el dengue?
La vacunación es gratuita para niños y adolescentes de 10 a 20 años que residen en las zonas priorizadas y cumplen los criterios establecidos por las autoridades sanitarias.
El esquema contempla dos dosis, administradas con un intervalo de tres meses. Para recibirlas, los padres y apoderados pueden acudir a los establecimientos de salud designados por las Direcciones Regionales de Salud (Diresa).
Asimismo, las brigadas sanitarias realizan jornadas de inmunización en colegios y otros puntos de intervención. Por ello, es importante verificar la disponibilidad de la vacuna y completar ambas dosis según el esquema indicado.
¿Cómo prevenir la reproducción del mosquito?
Las lluvias y las altas temperaturas pueden favorecer la acumulación de agua en recipientes, baldes, llantas y otros objetos que sirven como criaderos del mosquito transmisor.
Para evitar su reproducción, las familias deben eliminar el agua acumulada, mantener limpios los patios y techos y tapar los depósitos de almacenamiento. Además, pueden utilizar repelentes e instalar mallas en puertas y ventanas.
También se recomienda facilitar el ingreso del personal de fumigación cuando esté debidamente identificado y atender las indicaciones de las autoridades sanitarias.
Dengue: síntomas y señales de alarma
Los síntomas suelen aparecer entre cuatro y diez días después de la picadura de un mosquito infectado. Entre las manifestaciones más frecuentes figuran la fiebre, el dolor de cabeza intenso, las molestias detrás de los ojos, los dolores musculares y articulares, las náuseas y los vómitos.
Sin embargo, algunos signos pueden indicar una evolución grave. El dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado de encías o nariz, la somnolencia, la irritabilidad y la dificultad para respirar requieren atención médica inmediata.
Ante la sospecha de dengue, se recomienda evitar la automedicación y acudir a un establecimiento de salud. Asimismo, las personas que ya tuvieron la enfermedad pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar cuadros graves en una infección posterior.
La vacunación de quienes cumplen los criterios establecidos, el cumplimiento de las dos dosis y la eliminación de criaderos son medidas fundamentales para reducir los riesgos del dengue y proteger la salud de las familias.

