El fenómeno El Niño continúa ganando fuerza en el Pacífico ecuatorial, según el último análisis del Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Durante julio, las temperaturas superficiales del mar registraron anomalías superiores a 2 °C en el Pacífico ecuatorial oriental. Además, los principales indicadores oceánicos mostraron valores elevados, especialmente en la región Niño 1+2, donde la anomalía alcanzó +2,9 °C.
Los cambios también se observaron debajo de la superficie del océano. Las temperaturas subsuperficiales presentaron anomalías de hasta +10 °C. Mientras que la profundidad de la termoclina se ubicó por encima de sus valores habituales.
A estos indicadores se sumaron modificaciones en los patrones de viento y un incremento de la actividad convectiva y de las precipitaciones en sectores del Pacífico central y oriental.
NOAA estima un escenario de gran intensidad
Las proyecciones oficiales del Centro de Predicciones Climáticas apuntan a que El Niño continuará fortaleciéndose hasta finales de 2026.
Uno de los escenarios que genera mayor atención corresponde al periodo comprendido entre octubre y diciembre, para el cual se calcula una probabilidad del 69 % de que el fenómeno alcance una intensidad histórica.
La estimación considera la posibilidad de superar los niveles observados durante los eventos de El Niño registrados desde 1950, tomando como referencia una anomalía de +2,5 °C o más en el índice RONI de tres meses.
De concretarse un episodio de esta magnitud, aumentarían las probabilidades de experimentar condiciones climáticas características de El Niño. Sin embargo, la NOAA aclara que una mayor intensidad del fenómeno no significa que todos sus posibles impactos estén garantizados.
Alerta supera el 90 % para un evento muy fuerte
El organismo estadounidense mantiene actualmente el estado de Advertencia de El Niño y estima una probabilidad superior al 90 % de que se desarrolle un evento muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-2027.
La evolución del fenómeno continuará monitoreándose mediante indicadores oceánicos y atmosféricos. Ello, debido a que su comportamiento puede generar diferentes efectos climáticos según la región.
La próxima Discusión Diagnóstica del ENSO está programada para el 10 de septiembre de 2026, fecha en la que se actualizarán las proyecciones sobre la evolución de El Niño.
Para Perú, este escenario mantiene especial relevancia debido a que la evolución del Pacífico ecuatorial es uno de los factores considerados en la vigilancia climática y en la preparación frente a posibles lluvias intensas y otros impactos asociados al fenómeno.

