Conocida como el “néctar de los incas”, la chicha de jora es una bebida ancestral que cada 25 de enero celebra su día y que mantiene una presencia vigente en la cultura peruana. Elaborada a base de maíz fermentado, su importancia trasciende lo gastronómico al estar ligada a rituales, festividades y tradiciones heredadas desde el Tahuantinsuyo. En la actualidad, la chicha de jora continúa siendo protagonista en la cocina regional y en celebraciones que refuerzan la identidad cultural del Perú.
Qué es la chicha de jora y cómo se elabora
La chicha de jora se elabora a partir de granos de maíz malteados que luego se someten a un proceso de fermentación hasta alcanzar un determinado grado alcohólico. Desde un enfoque técnico, esta bebida puede considerarse una cerveza artesanal tradicional.
En los Andes peruanos, la chicha de jora posee un alto valor simbólico al formar parte de rituales de agradecimiento y homenaje a la Pachamama y a los apus, deidades tutelares asociadas a montañas y nevados. Su preparación y consumo están profundamente vinculados a prácticas culturales ancestrales que se mantienen vigentes.
Chicha de jora en la gastronomía de la Costa peruana
En la Costa norte del Perú, especialmente en regiones como Piura y Lambayeque, la chicha de jora es tanto una bebida emblemática como un ingrediente esencial de la gastronomía regional. Es utilizada en la preparación de platos tradicionales como el sudado, la parihuela, el seco de cabrito, el arroz con pato, la malarrabia y el espesado.
Asimismo, es un acompañamiento habitual de platos como el cebiche y el seco de chavelo. En estas regiones, la chicha de jora también dio origen a las chicherías, espacios tradicionales de encuentro social donde se consume la bebida y se degustan potajes típicos.
Origen de la chicha de jora en el Tahuantinsuyo
Relatos históricos sitúan el origen de la chicha de jora durante el mandato del inca Túpac Yupanqui, cuando intensas lluvias afectaron los cultivos y provocaron la filtración de agua en las colcas donde se almacenaba el maíz. La humedad generó la fermentación del grano, dando lugar de manera fortuita a la malta de maíz.
Aunque inicialmente el maíz fermentado fue descartado por su olor, su consumo posterior reveló sus efectos, lo que permitió el descubrimiento y posterior difusión de la chicha de jora. Durante el Imperio incaico, conocida como “Aqha” en quechua, fue venerada y ofrecida al dios Inti, a la Pachamama y a los apus en ceremonias y festividades.
Importancia cultural de la chicha de jora en el Perú actual
En la actualidad, la chicha de jora mantiene su carácter ritual en los Andes peruanos, donde es utilizada en ceremonias dirigidas por chamanes, inauguraciones de obras y celebraciones tradicionales como el Inti Raymi. En la Costa, su preparación está a cargo de chicheras y chicheros que conservan técnicas ancestrales transmitidas por generaciones.
En localidades como Catacaos, en Piura, la bebida se sirve en recipientes tradicionales conocidos como “potos”, elaborados en arcilla o cáscara de calabaza decorada. La chicha de jora sigue siendo un elemento central de la identidad cultural peruana, presente tanto en rituales ancestrales como en la gastronomía regional.

