Lo primero que debes saber es que temperatura y calor, son palabras con significados completamente distintos, es decir, la temperatura se mide en grados centígrados o farenheit. Mientras más alta la temperatura en una olla, más rápido se cocinaran los alimentos, pero si se tiene una temperatura muy alta puede hasta llegar a quemarlos.

Por lo consecuente, si tienes una flama baja, menos gas estas quemando y empezando por ahí, ya estás ahorrando. Pero, tenemos otros trucos para que este ahorro sea más eficiente.

UTILIZA OLLAS DE ACERO INOXIDABLE

En vez de usar ollas de barro, utiliza estas, ya que el metal es un excelente conductor de calor, así usaras menor cantidad de gas.

MANTÉNLAS EN BUENAS CONDICIONES

Las superficies brillantes reflejan el calor, así que mantén brillantes las superficies exteriores de tus ollas para que calienten mejor tus alimentos con menor cantidad de gas quemado.

UTILIZA OLLAS ADECUADAS

Usa una olla que abarque lo suficiente para cubrir la llama ya que así la llama se extenderá por toda su superficie.

Publicidad

NIVEL DE FUEGO

Una vez que tu preparación haya alcanzado su punto de ebullición, disminuye la llama para que mantenga su hervor.

MANTÉN TAPADA LA OLLA

Si se encuentra destapada, el calor se escapará, es por eso que tienes que mantenerla el mayor tiempo posible tapada.

COLOR DE LA LLAMA

Asegúrate que el color de la llama sea azul, ya que si tienes las llamas de color amarillo indican que el proceso de quemado de gas está siendo incorrecto. Si ocurre eso es señal de que tienes que llamar a un técnico para que lo repare.

USA OLLA A PRESIÓN

Estas ollas son excelentes para ahorrar gas, ya que puedes utilizar el nivel de fuego medio-bajo por mucho menos tiempo y tus alimentos se cocinaran rápidamente.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here