El primer aniversario del pontificado del papa León XIV continúa generando testimonios en el norte del Perú. Esta vez, Mildred Camacho compartió detalles de la relación que durante décadas mantuvo su familia con el entonces sacerdote agustino Robert Prevost, antes de convertirse en líder de la Iglesia Católica.
La historia se remonta a mediados de los años ochenta, cuando Prevost llegó como misionero a Chulucanas para iniciar su trabajo pastoral en distintas localidades del norte peruano.
Una amistad nacida en las misiones pastorales
Según relató Mildred, el vínculo comenzó cuando su padre, Héctor Camacho, integraba un grupo de monaguillos que acompañaba al sacerdote en actividades religiosas y recorridos pastorales por diversas ciudades del norte del país.
Con el paso del tiempo, la relación entre ambos se fortaleció hasta convertirse en una amistad cercana marcada por la fe y el trabajo comunitario.
Años después, Robert Prevost aceptó ser padrino de bautizo de Mildred, consolidando aún más la cercanía entre ambas familias.

“Mi nombre fue inspirado en la madre del Papa”
Mildred también contó que lleva ese nombre como homenaje a la madre del hoy pontífice. Señaló que desde pequeña creció escuchando historias sobre la sencillez, el liderazgo y la cercanía humana de quien actualmente ocupa el Vaticano.
Además, recordó que su familia mantuvo contacto con Prevost durante varios años mediante mensajes y comunicaciones enviadas desde Roma.
La última vez que se encontraron fue en 2024, cuando Mildred pudo presentarle a su segunda hija.

Familia espera reencontrarse con el pontífice en Perú
La joven piurana afirmó que el cariño que el papa León XIV mantiene hacia el Perú genera identificación entre miles de fieles del país, especialmente en el norte, donde desarrolló gran parte de su labor pastoral.
Asimismo, expresó su deseo de reencontrarse con el pontífice durante la anunciada visita que realizaría al Perú en los próximos meses.

