Las exportaciones de Piura comenzaron el 2026 con resultados positivos. Solo en febrero, los envíos regionales alcanzaron los US$ 335 millones, cifra superior tanto a la registrada en enero como a la del mismo mes del año pasado, según un informe de la Cámara de Comercio de Piura.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el avance de sectores vinculados a productos químicos, minería metálica, siderometalurgia y pesca. Todos ellos, mostraron importantes incrementos durante el segundo mes del año.
Además, actividades tradicionales como el agro y la minería no metálica también aportaron al desempeño exportador de la región.
Agro y pesca siguen liderando los envíos regionales
Entre enero y febrero, las exportaciones piuranas acumularon alrededor de US$ 657 millones. Esto, representa un crecimiento de 13 % frente al mismo periodo de 2025.
El mayor impulso provino de la minería metálica y del sector pesquero, mientras que el rubro químico también mantuvo una expansión importante. A ello se sumó el avance del sector agroexportador, que continúa consolidándose como uno de los pilares de la economía regional.
En contraste, algunos sectores mostraron retrocesos marcados, especialmente petróleo e hidrocarburos, metalmecánica y otros rubros manufactureros, evidenciando diferencias en el comportamiento de las actividades exportadoras.
Mangos, pota y fosfatos concentran el dinamismo exportador
La estructura exportadora de Piura mantiene una fuerte concentración en productos agroindustriales y pesqueros. En el acumulado del primer bimestre, el agro representó cerca del 42 % de los envíos regionales, seguido por pesca con 35 %.
Entre los productos con mayor participación destacaron los mangos, la pota congelada y los fosfatos, que se consolidaron como los principales motores del crecimiento exportador en el inicio del año.
Especialización impulsa crecimiento, pero mantiene riesgos
El desempeño favorable de las exportaciones refleja la competitividad de algunos sectores clave de la región. Sin embargo, también evidencia una alta dependencia de pocos productos, lo que mantiene expuesta a la economía regional a factores externos como variaciones de precios internacionales o efectos climáticos.
Pese a ello, el balance de los primeros meses de 2026 muestra una recuperación sólida del comercio exterior piurano, sostenida principalmente por el agro y la pesca.

