El sector pesquero atraviesa un escenario complejo en Piura y en todo el país debido al incremento internacional del precio del combustible y a la posible ocurrencia de un fenómeno El Niño Costero. Así lo advirtió Gonzalo Manrique, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), quien señaló que ambos factores ponen en riesgo la recuperación económica de una de las actividades más importantes del norte peruano.
Durante el programa La Entrevista de Walac Noticias, el especialista explicó que el alza del combustible supera el 30 % respecto a inicios de año. Asimismo, ya sobrepasó los 100 dólares en el mercado internacional. Según indicó, esta situación afecta directamente la competitividad de la pesca debido a que el combustible representa hasta el 60 % de los costos operativos de la actividad.
“Un aumento tan fuerte podría encarecer mucho la competitividad de este sector, no solamente en Piura, sino a nivel nacional”, sostuvo.
Pequeños pescadores serían los más afectados
Manrique recordó que el sector pesquero mostró signos de recuperación en 2025 tras un año negativo. Sin embargo, advirtió que las nuevas condiciones económicas generan incertidumbre, sobre todo entre los pescadores artesanales.
“Sobre todo para los pequeños pescadores, el aumento del combustible representa un gran reto este año”, señaló.

Asimismo, explicó que el posible fenómeno El Niño Costero podría generar impactos diferenciados según las especies marinas. Mientras algunas actividades podrían beneficiarse, otras sufrirían pérdidas importantes.
En ese sentido, recordó que durante el evento climático de 2023 la captura de pota aumentó cerca de 60 %, aunque especies como la anchoveta y la merluza registraron caídas debido al incremento de la temperatura del mar.
“En el caso de Piura, la pota se beneficia, pero cae la anchoveta. Entonces, hay un impacto mixto”, detalló.
Aumento de precios impacta en consumidores
El economista también indicó que estos fenómenos suelen reflejarse en el bolsillo de las familias peruanas. Esto, debido al incremento temporal de los precios de alimentos como pescado, limón y cebolla.

“Generalmente, el fenómeno de El Niño está asociado con un aumento temporal en los precios”, precisó.
No obstante, aclaró que estas variaciones suelen durar entre dos y cuatro meses antes de estabilizarse conforme disminuye el impacto climático.
IPE pide mayor prevención frente a El Niño
Frente a este escenario, Manrique consideró que el Estado debe dejar de actuar únicamente de manera reactiva y apostar por políticas de prevención ante eventos climáticos recurrentes.
“El fenómeno de El Niño es un evento climático recurrente en el país. Se debería cambiar el chip hacia una mentalidad más de prevención”, enfatizó.
Entre las medidas prioritarias mencionó la limpieza de ríos, fortalecimiento de riberas y construcción de diques para reducir el impacto sobre la agricultura, la pesca y la población.
Además, sostuvo que el sector pesquero requiere apoyo técnico, capacitación e inversión en infraestructura portuaria para mejorar la conservación y distribución de los productos marinos.
Agro y transporte también enfrentan dificultades
El especialista indicó que el incremento del combustible también golpea al sector agrícola debido al encarecimiento de fertilizantes como la urea, insumo clave para la producción.
A ello se suma el riesgo climático que enfrentan cultivos de exportación como arándanos, uvas, paltas y cítricos ante un eventual aumento de las temperaturas.

Por otro lado, explicó que el alza de los combustibles repercute en el transporte público y en el incremento de pasajes debido a que el Perú depende de la importación de hidrocarburos.
“Somos un país importador neto de combustibles, por lo tanto estamos expuestos a la variación de los precios internacionales”, afirmó.

Piura reduce pobreza, pero aún no recupera niveles prepandemia
Pese al contexto de incertidumbre, Manrique destacó que Piura logró reducir su índice de pobreza en casi cuatro puntos porcentuales durante el último año gracias a la recuperación del empleo, especialmente en el sector agrícola.
“La agricultura es uno de los sectores más intensivos en mano de obra. Mejora la agricultura, mejora el empleo y suben los ingresos”, explicó.
Sin embargo, aclaró que la región todavía mantiene niveles de pobreza superiores a los registrados antes de la pandemia.
“Piura todavía tiene más pobreza de la que tenía antes del 2019”, remarcó.
Agricultura y minería aparecen como oportunidades
Finalmente, el economista resaltó el potencial de la agroexportación en Piura, especialmente en productos como palta, cítricos, arándanos, uvas y banano, actividades que generan empleo y dinamizan la economía regional.
Además, consideró que proyectos mineros desarrollados bajo estándares ambientales y de formalidad podrían generar ingresos importantes mediante empleo, canon y regalías.

No obstante, subrayó que el verdadero impacto dependerá de la capacidad de los gobiernos regionales y municipales para administrar adecuadamente esos recursos.
“Las municipalidades que utilizan eficientemente el canon logran mejoras en educación, salud y servicios básicos”, puntualizó.

