El Real Madrid quedó eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey luego de perder 3-2 frente al Albacete, equipo de la Segunda División, en el estadio Carlos Belmonte. El encuentro marcó el debut de Álvaro Arbeloa como entrenador del primer equipo, tras la salida de Xabi Alonso.
El resultado generó sorpresa, ya que el conjunto blanco partía como amplio favorito y alineó a varios de sus titulares habituales.
Un estreno complicado para el nuevo técnico blanco
El inicio de la etapa de Arbeloa al frente del Real Madrid estuvo lejos de lo esperado. Más allá del resultado adverso, el equipo no logró mostrar una superioridad clara frente a su rival, lo que dejó sensaciones negativas en su primer compromiso oficial.
La derrota llega en un contexto en el que el club buscaba una reacción inmediata tras perder la final de la Supercopa de España, objetivo que no pudo concretarse en el torneo copero.
Albacete siempre estuvo por delante en el marcador
El conjunto local se adelantó en el minuto 42, cuando Javier Villar anotó de cabeza tras un tiro de esquina. El empate del Real Madrid llegó antes del descanso gracias a Franco Mastantuono, quien aprovechó un rebote en el área.
En la segunda mitad, el Albacete volvió a ponerse en ventaja a falta de diez minutos con gol de Jefté Betancor. Ya en tiempo de descuento, Gonzalo marcó el 2-2 y parecía forzar la prórroga, pero nuevamente Betancor apareció para anotar el 3-2 definitivo, con un remate que sentenció la clasificación del conjunto manchego.
Derrota que genera dudas en el entorno madridista
La eliminación temprana ha generado cuestionamientos en el entorno del club. Si bien la Copa del Rey no suele ser la principal prioridad del Real Madrid, caer ante un equipo de Segunda División representa un golpe deportivo y anímico.
La presencia en el once inicial de jugadores como Vinicius Junior, Federico Valverde y Arda Güler acentúa la magnitud del resultado y deja interrogantes sobre el rumbo inmediato del equipo bajo la nueva dirección técnica.

