La hepatitis B es una enfermedad viral que afecta al hígado y puede causar complicaciones graves si no se trata a tiempo. En Perú, esta infección continúa siendo un problema de salud pública, con más de mil casos reportados anualmente. Se transmite principalmente por fluidos corporales, lo que la hace prevenible mediante vacunación y hábitos seguros. En #MédicoEnCasa, la Dra. Zeneida Gonzáles Soler, médica gastroenteróloga, explica los síntomas más frecuentes, las formas de contagio y los métodos más efectivos para reducir el riesgo.
¿Qué es la hepatitis B y cómo afecta al hígado?
La hepatitis B es una infección viral que se aloja en el hígado y produce inflamación. Según especialistas, puede presentarse de forma aguda (de corta duración) o evolucionar hacia una hepatitis crónica, que incrementa el riesgo de cirrosis hepática y cáncer de hígado.
En palabras de la doctora Sandra González, gastroenteróloga: “La hepatitis B es una enfermedad infecciosa viral del hígado que puede ir desde un daño leve hasta una lesión crónica permanente”.
Principales formas de transmisión de la hepatitis B
El contagio ocurre por contacto con fluidos corporales, especialmente sangre. Las principales vías son:
- Relaciones sexuales sin protección.
- Transfusiones sanguíneas no seguras. Aunque los bancos de sangre certificados reducen el riesgo, prácticas informales aumentan la posibilidad de contagio.
- Compartir agujas o jeringas, especialmente en el consumo de drogas endovenosas.
- Transmisión de madre a hijo durante el embarazo.
En Perú, el Ministerio de Salud promueve campañas para la prevención y vacunación contra esta enfermedad, considerada una de las más importantes por su impacto en la salud pública.
Síntomas más frecuentes de la hepatitis B
En muchos casos, la enfermedad puede ser asintomática, pero los signos más comunes incluyen:
- Malestar general y fatiga.
- Fiebre y pérdida del apetito.
- Náuseas y dolor en la zona superior derecha del abdomen.
- Color amarillento en la piel y ojos (ictericia).
Es importante resaltar que el diagnóstico definitivo se realiza mediante análisis de sangre que detectan los marcadores de hepatitis B.
¿Cómo prevenir la hepatitis B en adultos?
Las medidas más efectivas para reducir el riesgo de infección son:
- Vacunación completa (tres dosis con refuerzo opcional a los 10 años).
- Uso de preservativos en todas las relaciones sexuales.
- No compartir agujas ni jeringas.
- Realizarse procedimientos médicos y odontológicos en lugares certificados.
En caso de diagnóstico positivo, el tratamiento se basa en antivirales especializados que ayudan a reducir la carga viral y evitar complicaciones.