La posibilidad de que el papa León XIV llegue al Perú ha generado expectativa en distintas regiones del país. Sin embargo, Piura no aparece entre las ciudades consideradas en la planificación del recorrido que prepara la Santa Sede.
Antes de la confirmación del cronograma, una delegación vaticana regresará al Perú a inicios de agosto para supervisar los planes de seguridad, transporte e infraestructura en las ciudades previstas para recibir al líder de la Iglesia católica.
De acuerdo con el corresponsal de RPP Noticias en el Vaticano, Sergio Mora, la misión revisará los últimos detalles de la organización antes de que la Santa Sede publique el programa definitivo de la gira por Sudamérica.
De acuerdo con estos reportes, las ciudades consideradas son Lima, Callao, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. En esta nueva relación ya no figura Piura, que inicialmente había sido mencionada por autoridades del Gobierno peruano como uno de los posibles destinos del Santo Padre.
Aunque el itinerario oficial aún no ha sido confirmado, las estimaciones apuntan a que León XIV permanecería en el Perú entre el 10 y el 16 de noviembre. La decisión final dependerá de la evaluación que realice la segunda avanzada del Vaticano durante su visita de agosto.
Preparativos para recibir al pontífice
Las autoridades de las ciudades incluidas ya coordinan operativos para recibir a fieles y visitantes. Entre las principales acciones figura el fortalecimiento de los planes de seguridad. También se trabaja en la adecuación de la infraestructura hotelera. A ello se suma la mejora de la movilidad urbana, ante el incremento esperado de turistas nacionales y extranjeros.
La visita tendrá un significado especial debido al vínculo que León XIV mantiene con el Perú desde su etapa como obispo y posteriormente como cardenal. Ahora volverá al país como máximo representante de la Iglesia católica. Su recorrido por Sudamérica también incluiría escalas en Uruguay y Argentina antes de su llegada al país.
La ausencia de Piura en la planificación del recorrido ha generado desilusión entre parte de la comunidad católica de la región. Muchos fieles esperaban la llegada del pontífice por el vínculo que mantiene con el norte del Perú desde su labor pastoral.

