Dirigentes y pobladores del Bajo Piura expresaron su preocupación por el avance de las labores de mitigación en el río Piura y advirtieron que la zona continúa vulnerable ante la llegada de lluvias intensas asociadas al fenómeno El Niño.
Los representantes cuestionaron la cantidad de maquinaria desplegada para atender el cauce. Asimismo, señalaron que las acciones ejecutadas hasta el momento serían insuficientes para reducir el riesgo de un nuevo desborde.
Cuestionan escasa maquinaria
Los dirigentes señalaron que, pese a los anuncios sobre el despliegue de entre 40 y 60 máquinas, actualmente solo estarían operando cuatro equipos en el Bajo Piura.
Según precisaron, cerca del puente Independencia trabajan dos volquetes, un tractor oruga y una pala. Consideraron que esta capacidad resulta insuficiente para atender la extensión del cauce y retirar la sedimentación acumulada.
Uno de los dirigentes sostuvo que serían necesarias alrededor de 400 máquinas para acelerar los trabajos de descolmatación y ampliar las cajas hidráulicas en los sectores que presentan mayor riesgo.
Exigen reforzar defensas ribereñas
Los pobladores también reclamaron el reforzamiento de las defensas ribereñas, especialmente en los puntos donde el río Piura se desbordó durante las lluvias de 2017.
Los dirigentes aseguraron que en uno de estos sectores todavía no se habrían ejecutado trabajos suficientes de limpieza, descolmatación y protección de las defensas, situación que consideran preocupante frente al escenario de lluvias anunciado.
Asimismo, cuestionaron que todavía no se cuente, según sus declaraciones, con un estudio de manejo integral del río que permita orientar las intervenciones.
Bajo Piura pide acciones antes de las lluvias
Los representantes del Bajo Piura pidieron al Gobierno acelerar las labores de prevención y garantizar que la maquinaria permanezca operativa de manera continua.
También cuestionaron que el número de equipos aumente únicamente durante las visitas de autoridades nacionales. En esa línea, reclamaron que las acciones de mitigación respondan a las necesidades reales de las poblaciones ubicadas en las zonas vulnerables.
Los dirigentes insistieron en que la limpieza del cauce y el fortalecimiento de las defensas ribereñas deben concretarse antes de la llegada de las lluvias intensas. Todo ello con el fin de reducir el riesgo de nuevas inundaciones en el Bajo Piura.

