Según el informe 2018 de la Unesco, en Perú aproximadamente el 3% de docentes son doctores, mientras en países de la región, como Chile y Argentina, superan el 20%. La doctora Claudia Mezones, explica por qué es necesaria esta formación en la actualidad. La Universidad de Piura iniciará en abril el Doctorado en Educación.

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En el país se habla mucho del quehacer educativo, de sus problemas, pero no hay investigaciones profundas que ayuden a proponer soluciones, menciona la doctora Claudia Mezones. Explica que si bien es cierto el tema de la comprensión lectora es preocupante, y desde el Gobierno se están aplicando estrategias para mejorar los índices de calidad en la formación de los estudiantes, hay otros temas que requieren atención.

“Cuando uno piensa en un profesor debe tener en cuenta todo lo que implica formar una persona y la persona es un conjunto de dimensiones dinamizado y que es integral, tenemos el ámbito físico, ético, fisiológico, afectivo, intelectual y demás. Incluso hay un componente fundamental en la dinámica de la acción educativa que es la familia, y otro, la sociedad”, menciona.

La doctora Mezones considera que en cualquiera de estos aspectos surgen problemas, como materias de investigación de los futuros doctorandos como, por ejemplo, abordar temas de didácticas específicas que ayuden a mejorar el aprendizaje de los estudiantes en una sociedad bombardeada por la información y en la que es difícil que un estudiante se siente con una enciclopedia cuando ahora todo es tan veloz y cambiante.

Otros temas, agrega, pueden relacionarse con la psicología del desarrollo y la psicología educativa, como qué modelos de enseñanza hay en las escuelas, si es pasiva, activa, métodos constructivos o no constructivos; también menciona la relación educación-familia pues es importante analizar cómo integrar a esta última para que ayude en el proceso de enseñanza-aprendizaje, a partir de un trabajo colaborativo con docentes y directivos.

“Este es un tema importante porque ahora los padres o están o no están, y si están quieren intervenir en la educación sin tener en cuenta las recomendaciones de los docentes; se menciona que los alumnos son frágiles frente a una sociedad dura, que se presentan casos de bullying y ciberbullying. Todo ello se puede atender desde un programa de doctorado, gracias a trabajos de investigación doctoral. Por todos lados, los problemas actuales van de la mano con cómo está configurada la sociedad actual y la formación de las personas”, indica.

Doctorado UDEP

La edición 2019 del Doctorado en Educación se encuentra en proceso de inscripción extemporánea hasta febrero. La coordinadora explica que el plan formativo del programa trabaja 3 áreas de formación: pedagógica, humanística, asociada con la antropología filosófica aplicada a la educación, y la investigación educativa. Los estudios se realizan en dos años.

Destaca que en el tiempo de estudio se cuenta con el aporte y asesoramiento de destacados especialistas en Educación, tanto de la Universidad de Piura como del extranjero (universidades de España y Colombia, entre otras), investigadores reconocidos en el ámbito académico.

Claudia Mezones indica que, aunque no hay becas para el doctorado, los programas de apoyo del Gobierno han permitido que varios alumnos desarrollen el posgrado con créditos educativos, y además, la Universidad de Piura cuenta con convenios para realizar estancias de investigación y becas de movilidad en el extranjero. Sobre quiénes pueden postular a las vacantes, explica que se requiere que el profesor tenga competencia comunicativa, en español y en al menos una lengua extranjera, conozca cómo desarrollar una investigación para realizar su proyecto, así como tener identidad profesional con la carrera de Educación.

La doctora Mezones destaca que es en un programa de doctorado donde el docente se interesa por una problemática específica de su entorno o de su aula e investiga sobre ello, en cualquiera de las dimensiones. Esto en el país aún está en cimientes. “Sabemos, por ejemplo, que se da el bullying pero no hay mucha investigación al respecto en Perú, desde el ámbito educativo en concreto”, refiere.

Beneficios

Para la especialista en Educación, los beneficios de estudiar un doctorado son varios. Además de analizar los problemas, cualitativamente es necesario, por el perfil profesional del docente, cuantitativamente las cifras en cuanto a la formación que tienen los profesores en Perú, a nivel de doctorado, son muy bajas en relación a otros países de la región como Chile, Argentina o México. “Ellos están por encima del 20%; en nuestro país, la formación de docentes en doctorado aborda apenas casi el 3%. Por ello, los pocos programas de doctorado en Educación del país se desarrollan con colaboración de profesores del extranjero”, dice. Esta cifra es del último informe de la UNESCO-IESALC (CRES, 2018).

En el sector público, indica, el doctorado es positivo para continuar en el ascenso a la Carrera Pública Magisterial que hoy plantea el perfil de un profesor investigador para atender la problemática; y en el privado, además del crecimiento personal, apoya a la institución, en la que se desempeña el docente, ya que las acreditaciones a las que se someten evalúan la formación doctoral de los profesionales.

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