La gratificación de Fiestas Patrias representa una oportunidad para fortalecer la salud financiera más allá del consumo inmediato. Para Augusto Cáceres, decano de la Facultad de Negocios de la Universidad Privada del Norte – UPN, este dinero extra permite financiar decisiones de valor futuro.
«La mejor forma de aprovechar la gratificación es pensar en aquellas decisiones cuyo beneficio se mantendrá durante los próximos meses o incluso años», afirmó el especialista. Además, recomendó evaluar este ingreso como una herramienta y organizando la distribución de la economía doméstica. Asimismo, definiendo qué porcentaje se destinará a necesidades inmediatas, cuánto se reservará para el ahorro y qué parte podría orientarse a proyectos que contribuyan a mejorar la situación financiera en el futuro.
Otra opción a considerar es la inversión en el desarrollo profesional, ya que la capacitación, y adquisición de nuevas competencias pueden fortalecer la empleabilidad y traducirse en mayores oportunidades laborales e ingresos futuros.
Además, la gratificación puede utilizarse para impulsar cambios que tengan efectos sostenidos en el tiempo, como reducir deudas de alto costo, iniciar un plan de ahorro programado o adquirir herramientas que mejoren la productividad personal o profesional.
Para materializar esta inversión en el tiempo, los modelos de formación flexible como las Carreras a Distancia cobran especial relevancia. Esta modalidad impulsada por la UPN, permite acceder a 23 programas virtuales en áreas clave, como Negocios, Ingeniería, Comunicaciones o Derecho.
En definitiva, la gratificación de Fiestas Patrias es mucho más que un alivio económico pasajero; es una ventana de oportunidad para transformar el presente en bienestar sostenible. Al priorizar la planificación financiera y apostar por el crecimiento profesional, este ingreso adicional se convierte de un beneficio temporal a un activo duradero.

