Este emprendimiento nace para llegar a aquellos piuranos que desean adquirir los servicios de un show infantil, a precios accesibles para su bolsillo. En una entrevista con Walac Noticias, Janet Santos, nos cuenta sobre este negocio familiar que emprendió hace cuatro años.

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La idea de realizar animaciones infantiles surgió ante la necesidad de generar ingresos para su hogar. Buscando trabajo, se dio cuenta que ella podía emprender uno propio. Es por ello que junto a su esposo, hijos y amigos inician este negocio familiar, en el que cada uno cumple un rol importante para cumplir su misión: llenar de alegría las fiestas de los más pequeños.

Lo que empezó como un show infantil ha ido creciendo, llegando a animar otros eventos: baby shower, chocolatadas navideñas, fiestas infantiles, animaciones en los colegios. En su catálogo de servicios, ofrecen paquetes que incluye: decoración, alquiler de mesas y menaje.

Presentación del show en un colegio inicial.

Inicio

Consciente de su dinamismo, carisma y energía, decidió realizar una inversión que le permitió costear los primeros instrumentos para realizar sus animaciones: disfraces (los más pedidos: Mickey, Minnie, Barney, entre otros), los principales juegos: gusanito, hula hula, túnel, vasos, piezas armables, y más.

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Sus primeros ingresos llegaron de las animaciones que realizaba en las fiestas de sus familiares: sobrinos, primos, hermanos, y más. Con el tiempo, y el crecimiento del negocio, fueron añadiendo más clientela. Por lo que necesitaron agregar más elementos y dinamismo al show. Decidieron ofrecer una función de magia, además de las caritas pintadas y hora loca.

La función de magia durante el show.

El equipo: su familia

Su equipo de trabajo es familiar. Su esposo, hijos y amigos más cercano lo integran y sobre todo, ayudan según sus posibilidades y habilidades. Su esposo le ayuda con la movilización, su hija y sus amigos le ayudan en la animación y su hijo, un apasionado de la fotografía, está a cargo de la cámara.

Por lo que, “llevar a cabo estos eventos, suele ser un trabajo divertido”, señaló Janet. Sin embargo, la diversión no le quita seriedad, pues es muy exigente en realizar un servicio de calidad para sus clientes. Ya que son ellos quienes aportan al crecimiento de su negocio, pues a través de las recomendaciones o solicitando nuevamente sus servicios le ayudan a mejorar cada vez más.

Al evento suelen ir en promedio 6 personas, entre los que se encuentran: animadores, fotógrafo, muñeco, recreador, movilidad y ella, infaltable en cada show. “Acompañar al equipo, que al final somos una familia, muestra mi compromiso con ellos y con los clientes, además que si se presenta algún imprevisto los puedo ayudar a solucionarlo”, añadió Janet.

Miembro del equipo

Proyección

Pese a los altibajos que se le han presentado en varias ocasiones, ella se ha mantenido firme en continuar, pues está decidida a no parar hasta lograr sus metas. “Como empresa queremos crecer, mejorar, extendernos a más lugares”, indicó Janet. Y muestra de ello es la dedicación que le pone, ella no es jefa, es una integrante más del equipo, presta su servicio para lo que se necesite durante el show.

Janet Santos haciendo las caritas pintadas de los niños

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