En plena jornada de la segunda vuelta presidencial, persisten las dudas sobre las consecuencias de no acudir a las urnas. En Perú, el voto mantiene su carácter obligatorio para los ciudadanos entre 18 y 70 años, por lo que quienes se ausenten sin una justificación deberán asumir una multa.
De acuerdo con el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la sanción se calcula tomando como referencia la clasificación socioeconómica del distrito consignado en el Documento Nacional de Identidad (DNI), los montos van desde:
- S/110 para ciudadanos que residen en distritos clasificados como no pobres.
- S/55 para quienes viven en distritos considerados pobres.
- S/27,50 para personas domiciliadas en zonas de pobreza extrema.
La categorización de los distritos se basa en el mapa de pobreza elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Además, los miembros de mesa que no se presenten a cumplir sus funciones durante la jornada electoral serán sancionados con una multa de S/275. La medida aplica tanto para titulares como para suplentes convocados por la autoridad electoral.
¿En qué afecta no pagar la multa?
Mantener una multa electoral pendiente puede generar inconvenientes en distintos procedimientos administrativos.
Según el JNE, una deuda electoral activa puede dificultar la realización de algunos trámites ante entidades públicas, así como gestiones notariales y determinadas operaciones bancarias o comerciales. La obligación permanecerá registrada hasta que el ciudadano efectúe el pago correspondiente o presente una justificación aceptada por las autoridades electorales.
¿Se puede votar si existe una multa pendiente?
Sí. Los ciudadanos con una multa pendiente por no haber votado en la primera vuelta podrán participar con normalidad en la segunda vuelta. El JNE precisó que estas sanciones no restringen el derecho al sufragio. Sin embargo, la deuda seguirá vigente hasta que sea cancelada o justificada mediante una dispensa aprobada.
Por ello, las autoridades recomiendan revisar la situación electoral con anticipación y regularizar cualquier observación pendiente para evitar inconvenientes posteriores.

