Las promesas de campaña para las elecciones regionales y municipales suelen superar las competencias reales de las autoridades que serán elegidas. En Piura, esta situación evidencia un problema que alcanza tanto a los candidatos como a la población: el desconocimiento sobre las funciones que corresponden a un alcalde y a un gobernador regional.
El especialista en política y docente de la Universidad de Piura (UDEP), Guillermo Chang, explicó que buena parte de este problema está relacionada con la falta de formación cívica de la población. Según señaló, durante años se dejó de enseñar de manera sistemática contenidos vinculados con los derechos, deberes ciudadanos y la estructura del Estado.
¿Qué funciones tiene realmente un alcalde?
Chang sostuvo que muchas de las responsabilidades de los gobiernos locales están vinculadas directamente con la gestión de los servicios y el funcionamiento de las ciudades. Entre ellas mencionó la limpieza pública, parques y jardines, agua y alcantarillado, serenazgo, pistas y veredas, transporte y mercados.
“Para eso más que un político se necesita un gestor”, afirmó el especialista a Walac Noticias. Tras ello, señaló que las competencias municipales requieren resolver problemas concretos que afectan diariamente a la población.
En ese sentido, consideró que parte del problema surge cuando los candidatos plantean propuestas que corresponden a otros niveles de gobierno. Además, estas, en su mayoría, exceden las atribuciones de una municipalidad.
Gobernadores regionales también enfrentan límites
En el caso de los gobiernos regionales, Chang señaló que sus responsabilidades están relacionadas, entre otros aspectos, con la articulación entre ciudades, infraestructura pública, salud, educación y desarrollo regional. Sin embargo, advirtió que los planes de gobierno pueden presentar propuestas que parecen corresponder al Gobierno nacional.
El especialista consideró que los candidatos deberían partir de un diagnóstico serio de la región y de las competencias que realmente tendrán durante los cuatro años de gestión. “Los planes de gobierno en el fondo son como un planeamiento estratégico de una empresa”, sostuvo. Al respecto, explicó que estos deberían contener un diagnóstico real y una estrategia para alcanzar objetivos concretos.
Sin embargo, cuestionó que algunos documentos electorales terminen convirtiéndose en una lista de promesas y cifras sin suficiente sustento técnico.
La falta de educación cívica también influye
Para Chang, el desconocimiento de la ciudadanía tiene relación con la desaparición de la educación cívica como asignatura. Recordó que este curso dejó de formar parte de la enseñanza escolar alrededor del año 2001 y que, anteriormente, permitía conocer aspectos vinculados con la Constitución, los derechos y los deberes ciudadanos.
A ello se suma, según el especialista, el papel que cumple la prensa en la formación de la sociedad. Chang señaló que los cambios en el modelo de consumo de información y la presión por generar clics pueden reducir el espacio destinado a explicar las competencias y responsabilidades de las autoridades.
Candidatos deben conocer el marco legal
El desconocimiento de las funciones públicas tampoco puede atribuirse únicamente a la población. Chang sostuvo que los candidatos tienen a su alcance las normas que establecen las competencias de cada nivel de gobierno.
“Solo es leer la Constitución, la ley orgánica del gobierno regional o de los municipios, la que corresponda”, señaló. Agregó que también deben revisar las normas de descentralización y los reglamentos específicos de cada municipalidad.
Para el especialista, conocer este marco es indispensable para que las propuestas electorales sean viables y respondan a las necesidades que realmente puede atender cada autoridad.

