Las autoridades ecuatorianas dispusieron el cierre total del Puente Internacional de Macará, en la frontera entre Ecuador y Perú. Desde el 1 de julio quedó prohibido el ingreso de cualquier persona a territorio ecuatoriano, incluyendo peatones que hasta hace pocos días aún podían cruzar por razones de salud y educación.
La restricción representa un endurecimiento de las medidas implementadas por el Gobierno de Ecuador desde diciembre de 2025. En ese momento se cerró la frontera para el tránsito regular, aunque se mantenía el paso peatonal para casos vinculados a servicios esenciales.
Habitantes de la zona fronteriza señalaron que hasta el martes todavía se permitía el paso de niños y adultos que cruzaban hacia Ecuador para recibir atención médica o asistir a clases. No obstante, esa autorización dejó de regir desde el 1 de julio.
La medida también alcanza a las localidades ubicadas entre el cantón ecuatoriano de Zapotillo y el distrito peruano de Lancones, en la provincia de Sullana. En este corredor fronterizo, numerosas familias dependen del tránsito diario para acceder a servicios, estudiar, trabajar y desarrollar actividades comerciales.
El cierre ha generado preocupación entre la población de ambos países. La suspensión total del paso peatonal ha provocado dificultades en la zona fronteriza. La situación afecta especialmente a quienes utilizaban esta vía para cubrir necesidades básicas.
Hasta el momento, las autoridades ecuatorianas mantienen vigente el cierre total del puente internacional y no se ha informado sobre una fecha para el restablecimiento del tránsito peatonal.

