Este 16 de marzo se cumplen 28 años de la caída del puente Bolognesi, una de las tragedias más recordadas en la historia de Piura. El colapso de esta infraestructura, ocurrido en 1998 en medio del devastador Fenómeno El Niño, dejó una profunda huella en la memoria colectiva de los piuranos y evidenció la vulnerabilidad de la ciudad frente a las crecidas del río Piura.
Fecha inolvidable
La mañana del 16 de marzo de 1998, aproximadamente a las 10 a. m., elpuente Bolognesi, una de las principales vías que une los distritos de Piura y Castilla, se desplomó cuando su estructura cedió ante la fuerza del caudal del río. En ese momento, una combi llena de pasajeros y otros vehículos transitaban por la vía. Todos cayeron al agua.
El impacto del Fenómeno El Niño de 1998
El desastre dejó al menos 20 personas fallecidas y varias desaparecidas. Es uno de los episodios más dolorosos que provocó el Fenómeno El Niño de 1998.
Durante esos días, el río Piura registraba un caudal extraordinario: más de 4,400 metros cúbicos por segundo. Esto debilitó seriamente las bases del puente.
Desde su inauguración ebn 1967, el puente Bolognesi conectó a miles de ciudadanos entre ambas orillas del río. Sin embargo, el aumento sostenido del caudal y el desgaste de la infraestructura terminaron por provocar su colapso.

Desesperada búsqueda de desaparecidos
Tras la caída del puente, las labores de rescate se vieron seriamente dificultadas por la fuerte corriente y el elevado nivel del río Piura. Efectivos de la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea, la Policía y los bomberos intentaron recuperar a las víctimas, mientras un helicóptero apoyaba las operaciones desde el aire.
Las tareas de rescate comenzaron formalmente alrededor de la 1:30 de la tarde, cuando brigadas especializadas iniciaron la búsqueda de cuerpos que se presumía habían quedado atrapados en una combi incrustada entre los restos de la estructura. Sin embargo, la violencia del caudal frustró gran parte de los esfuerzos iniciales.
Desde muy temprano, familiares de los desaparecidos recorrían por su cuenta las riberas del río Piura con la esperanza de encontrar a sus seres queridos. Algunos incluso se internaron peligrosamente en el agua, aunque muchas veces solo lograban hallar prendas de vestir arrastradas por la corriente.
Testigos de la tragedia
Los testimonios de quienes vivieron ese día revelan escenas de desesperación. Ricardo Castillo, un taxista que trabajaba trasladando pasajeros entre Castilla y Piura, recordó el caos que se vivió minutos después del colapso.
“Cuando llegué, la gente se tiraba al río y sacaba a los ahogados. Las ambulancias corrían de aquí para allá. Todos gritaban ‘sáquenlos, auxílienlos’”, relató años después al recordar los dramáticos momentos tras el desplome del puente.
Castillo también contó que fue testigo del heroísmo de ciudadanos que, sin equipos de rescate, se lanzaron al río para ayudar a las víctimas. Uno de ellos fue un llantero conocido como “Greco”, quien logró rescatar a cinco o seis personas del agua. Él las llevó hasta el borde del puente para que otros las auxiliaran.{

Historias de sobrevivientes
Entre los sobrevivientes de la tragedia se encuentra Wilmer Rojas Rivas, quien tenía 22 años cuando el puente colapsó. El joven estudiante de la Universidad Nacional de Piura regresaba a su casa en bicicleta cuando la estructura comenzó a ceder. Aún hoy recuerda con angustia los segundos de desesperación que vivió al caer al río y luchar por su vida.
Otro sobreviviente fue Segundo Neira Palacios. Según relató su esposa, Elsa Pasache, ese día él se dirigía al distrito de Castilla en motocicleta para acudir al hospital por una conjuntivitis. Minutos después del colapso logró llegar a su casa empapado, cubierto de lodo y sin zapatos.
Sin embargo, no todos lograron salvarse. Entre las víctimas se recuerda el caso de Arístides Leyva, uno de los ciudadanos de mayor edad que intentó resistir la corriente. Según testigos, él logró aferrarse a un tronco, pero finalmente no pudo sobrevivir a la fuerza del caudal.
Reconstrucción y lecciones pendientes
Tras la tragedia, el puente Bolognesi se reconstruyó con una nueva infraestructura diseñada sin columnas dentro del cauce del río, lo que permite soportar un mayor volumen de agua durante las crecidas.
No obstante, especialistas y ciudadanos coinciden en que el principal desafío pendiente sigue siendo el manejo integral de la cuenca del río Piura y la prevención frente a fenómenos climáticos extremos.
A 28 años de la caída del puente Bolognesi, Piura recuerda a las víctimas de una tragedia que marcó su historia. En el lugar se levantó un altar con la figura de un ángel en memoria de los fallecidos, donde cada año familiares y ciudadanos rinden homenaje y mantienen vivo el recuerdo de aquel fatídico día.

