En una vivienda del asentamiento humano San Pablo, en el distrito de Veintiséis de Octubre, los cables, herramientas y tableros eléctricos formaron parte de una escena poco habitual: un grupo de mujeres ejecutando trabajos técnicos con precisión y seguridad. Allí, las participantes del programa “Mujeres Electricistas” llevaron a la práctica los conocimientos adquiridos durante su proceso de formación.
La casa donde se desarrolló la jornada pertenece a una de las propias estudiantes, quien decidió abrir sus puertas para que sus compañeras pudieran realizar las prácticas en condiciones reales. La experiencia permitió reforzar el aprendizaje técnico y, al mismo tiempo, mejorar las instalaciones eléctricas del inmueble.
Durante la actividad, las participantes realizaron conexiones eléctricas domiciliarias, verificaron circuitos y efectuaron mediciones de parámetros eléctricos utilizando equipos especializados como voltímetros y pinzas amperimétricas. Las labores se desarrollaron bajo la supervisión de docentes del Instituto de Educación Superior Tecnológico Almirante Miguel Grau, quienes acompañaron el trabajo en campo y orientaron cada procedimiento técnico.
Sobre el programa
El programa contempla un proceso formativo de dos años con clases todos los sábados. Las estudiantes iniciaron su capacitación con fundamentos básicos de electricidad y actualmente avanzan en contenidos de corriente alterna monofásica. Posteriormente abordarán módulos sobre sistemas trifásicos e instalaciones eléctricas industriales, ampliando sus competencias para el ámbito laboral.
La iniciativa “Mujeres Electricistas” la impulsa Enosa en articulación con la Municipalidad Distrital de Veintiséis de Octubre, el Instituto de Educación Superior Tecnológico Almirante Miguel Grau, el programa Warmi Ñan del Ministerio de la Mujer y la Universidad César Vallejo. El objetivo es fortalecer la formación técnica y ampliar las oportunidades de empleabilidad para mujeres del distrito.
La jornada adquiere además un valor simbólico al desarrollarse en el marco de las actividades previas al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fecha que pone en agenda la importancia de promover la participación femenina en espacios profesionales y técnicos donde históricamente su presencia era limitada. En este contexto, cada práctica representa no solo un aprendizaje, sino también un paso hacia una mayor autonomía y acceso a nuevas oportunidades.

