La Contraloría identificó una serie de riesgos que comprometen la seguridad de estudiantes y trabajadores de la I.E. Enrique López Albújar, e instó a la Dirección Regional de Educación de Piura a actuar con urgencia para evitar accidentes.
Aulas declaradas en alto riesgo
El informe de control concurrente reveló que uno de los pabellones del plantel presenta daños severos: desprendimiento de techo, fisuras en columnas y vigas, y estructuras metálicas corroídas, informó Diario Correo. Aunque el ambiente no está en uso, su deterioro supone un peligro para quienes transitan cerca. Pese a ello, no existe señalización que advierta del riesgo.
Humedad y deterioro en zonas clave
Laboratorios y pasadizos muestran filtraciones y manchas de humedad que podrían favorecer la aparición de moho y afectar la salud del alumnado. La Contraloría advierte que estas condiciones han sido ignoradas pese a ser reiteradas.
Falta extrema de equipos contra incendios
La revisión también evidenció un déficit crítico de extintores: el colegio debería disponer de más de medio centenar de equipos, pero solo cuenta con tres, y ni siquiera están ubicados en zonas señalizadas. Esto expone a toda la comunidad educativa frente a un eventual incendio.
Mobiliario en mal estado
Las aulas y espacios complementarios funcionan con mobiliario desgastado o dañado. Se encontraron mesas con agujeros, carpetas deformadas, sillas rotas y presencia de polillas en ambientes donde los estudiantes realizan actividades académicas.
Problemas de salubridad por falta de agua
Las fallas en el sistema de agua obligan al uso de tanques para el abastecimiento diario, generando condiciones poco higiénicas. Los lavatorios están inutilizados, y la acumulación de agua en recipientes incrementa el riesgo sanitario.
Instalaciones eléctricas peligrosas
La Contraloría también advirtió cables expuestos y tomacorrientes deteriorados en pasadizos y ambientes de uso frecuente, lo que representa un riesgo de descargas eléctricas.
Cerco perimétrico deteriorado
Finalmente, el cerco que rodea el colegio muestra grietas profundas, corrosión y socavación. Por ello, podría ceder en cualquier momento si no se interviene.
La entidad fiscalizadora remarcó que todas estas observaciones requieren atención inmediata para salvaguardar la integridad de los cientos de estudiantes que asisten al colegio diariamente.

