El colapso de desagües en los distritos de Piura, Castilla y 26 de Octubre se ha convertido en un problema recurrente que afecta a cientos de familias. La acumulación de aguas servidas en las calles no solo genera malestar en la población, sino que también representa un riesgo sanitario, ya que especialistas advierten un aumento en las enfermedades estomacales debido a esta situación.
Ante esa situación, el gerente general de la EPS Grau, Manuel Irigoyen Tenorio, explicó a Walac Noticias que el origen del problema radica en la antigüedad y el deterioro de la infraestructura de saneamiento. La red de alcantarillado y las estaciones de bombeo han superado su vida útil, lo que provoca constantes atoros, fallas y colapsos.
Desde el año 2000, la EPS Grau enfrenta una crisis financiera que ha impedido realizar inversiones significativas en el mantenimiento y renovación de sus equipos. Esta limitación ha llevado a que los colapsos de desagüe no solo ocurran por fallas en la red, sino también por paralizaciones en algunas cámaras de bombeo, cuyos equipos están obsoletos.
«En muchos casos, los desbordes de desagüe en las calles no se deben a colapsos en las redes, sino a la paralización de los equipos en las cámaras de bombeo, las cuales están deterioradas. Además, gran parte de estos equipos ha superado su vida útil», declaró el gerente.
Frente a la recurrente problemática, la EPS Grau destina personal y equipos de hidrojet para atender las emergencias. Sin embargo, la capacidad de respuesta es insuficiente para cubrir todas las incidencias a tiempo. En muchos casos, la atención demora varios días, lo que expone a la población a olores putrefactos y aumenta el riesgo de enfermedades estomacales.
Medidas para mejorar la capacidad de respuesta
Según Irigoyen Tenorio, la empresa trabaja junto con el Ministerio de Vivienda y el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) para adquirir nuevos equipos y mejorar su capacidad logística.
El gerente resalta que, si bien la EPS Grau atiende los reportes de la ciudadanía, el tiempo de respuesta sigue siendo una de las principales quejas. En muchos casos, la solución a los desbordes de aguas servidas tarda varios días, cuando lo ideal sería una intervención inmediata. La empresa buscará optimizar sus recursos para reducir estos tiempos y mitigar los riesgos sanitarios que afectan a la población.
«La EPS Grau atiende los reportes de colapsos de desagüe, pero no con la rapidez que se requiere. Por ello, en coordinación con el Ministerio de Vivienda y el OTASS, buscamos mejorar su capacidad de respuesta. Esto implica fortalecer la logística, adquirir nuevo equipamiento, optimizar el personal y reforzar la estabilidad financiera para intervenir con mayor rapidez», apuntó.