La próxima visita pastoral del papa León XIV al Perú, prevista para la primera quincena de noviembre, vuelve a poner en agenda la denominada Ruta de León, un circuito turístico que recorre los lugares donde el pontífice desarrolló gran parte de su labor eclesiástica durante casi cuatro décadas. La iniciativa busca fortalecer el turismo religioso y cultural en las regiones de Lambayeque, Piura, La Libertad y el Callao.
El recorrido reúne los principales lugares vinculados a la labor pastoral de Robert Prevost desde su llegada al Perú en 1985, etapa que marcó el inicio de una trayectoria de casi cuatro décadas en el país. La propuesta incluye templos, centros pastorales, monumentos y expresiones culturales que buscan poner en valor el patrimonio histórico y religioso con un fortalecimiento de la identidad de las regiones.
En Piura, la ruta tiene como punto de partida la ciudad de Chulucanas, donde el entonces joven misionero inició su trabajo pastoral junto a la comunidad agustina. Durante su permanencia también residió en el distrito de Santo Domingo, en el Centro de Formación Villa la Buena Nueva.

El circuito comprende la parroquia San José Obrero, la catedral Sagrada Familia de Chulucanas, el Centro Pastoral Chulucanas, la iglesia matriz de Santo Domingo, el Centro de Formación Villa la Buena Nueva, además de los poblados de La Encantada y La Cruz Pampa-Yapatera.
La propuesta también incorpora la gastronomía como parte de la experiencia turística. Los visitantes pueden degustar platos típicos como el seco de chabelo, la malarrabia, los chifles con carne seca y el chicharrón con mote.
Impulso turístico
Desde su lanzamiento, en julio de 2025, la Ruta de León impulsa el desarrollo económico de las regiones que integran el circuito. La iniciativa genera oportunidades para emprendedores, artesanos, guías turísticos, transportistas, empresarios del sector hotelero y productores locales.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. También participan los gobiernos regionales y locales, la Iglesia Católica y el sector privado. El plan contempla acciones para fortalecer el producto turístico. Además, incluye el mejoramiento del ornato y la gestión de residuos. También prevé obras para mejorar el acceso y la conectividad en los destinos que forman parte del recorrido.

