Este 29 de junio, el papa León XIV impuso el palio arzobispal a monseñor Luciano Maza Huamán, arzobispo metropolitano de Piura y Tumbes. La entrega se realizó en el marco de la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, junto a otros 34 arzobispos procedentes de diferentes países. La ceremonia se celebró en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.
Símbolo de comunión con la Iglesia
El palio es una banda de lana blanca adornada con cruces negras. Esta representa la misión pastoral de los arzobispos y su comunión con la Santa Sede. Durante su homilía, el pontífice señaló que este distintivo simboliza el compromiso de los pastores de acompañar y servir a los fieles que les han sido encomendados, incluso con sacrificio y entrega personal.
Llamado a la unidad y al servicio pastoral
El papa León XIV exhortó a los nuevos arzobispos a convertirse en promotores de la unidad y la comunión dentro de la Iglesia. Asimismo, destacó que el ministerio pastoral debe estar marcado por la escucha, el discernimiento y el acompañamiento permanente de las comunidades. Para ello, el sumo pontífice pidió tomar como ejemplo el testimonio de los apóstoles San Pedro y San Pablo.
Con la recepción del palio arzobispal, monseñor Luciano Maza Huamán reafirma su vínculo con la Sede Apostólica. De esta manera, continuará su labor pastoral al frente de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes, que comprende a miles de fieles del norte del Perú.

