La Cámara de Comercio de Piura advierte que la criminalidad y el Fenómeno El Niño golpean a un sector donde las mujeres lideran el 70% de los negocios.
La Cámara de Comercio y Producción de Piura (Camco Piura) identificó unos 290 puntos vulnerables a aniegos en Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre. El gremio lee esa cifra como una amenaza directa al pequeño comercio de la región.
Su presidente, Javier Bereche, explicó que cuando las calles se inundan los negocios paran. Se pierde mercadería, se pierden días de venta y se pierden ingresos familiares. A eso se suma otro problema de fondo: el drenaje pluvial de Piura, Tumbes y Chiclayo no evacúa el agua a tiempo. Con cada lluvia, la vulnerabilidad crece.
Una proyección que preocupa a todo el país
El diagnóstico local encaja en un panorama mayor. Según el gremio piurano, entre 5,000 y 6,000 bodegas de todo el Perú podrían cerrar a fines de este año. Las empujan dos presiones a la vez: los eventos climáticos y la inseguridad ciudadana.
En Piura el impacto tiene rostro. Aquí las bodegas son, sobre todo, negocios familiares de barrio. Carla Campos, presidenta de la Asociación de Mujeres Bodegueras del Perú, recordó que las mujeres están al frente del 70% de estos negocios en el país. Cada cierre golpea, entonces, la economía de miles de hogares.
La extorsión, el golpe que llega por teléfono
A la amenaza climática se suma la criminalidad. Bereche señaló que, según datos recogidos a través de cajas municipales, cerca del 25% de los microempresarios vinculados a esas entidades en Lima, Trujillo y Chimbote afrontaría extorsiones. El dilema que describe el dirigente es crudo: pagar la cuota del crédito o entregar el dinero que reclaman las organizaciones criminales.
Esa disyuntiva reduce el capital de trabajo. También complica el pago de las obligaciones crediticias. Y termina presionando a todo el sistema microfinanciero, donde están incluidos numerosos bodegueros.
Para el gremio piurano, el cierre de año se presenta complicado. El pedido es concreto: seguridad para trabajar y obras de drenaje. Que la próxima lluvia no vuelva a inundar lo que con esfuerzo se levantó.

