La inseguridad también estaría afectando a los pescadores artesanales de Piura. Trabajadores de las caletas de Cabo Blanco y El Ñuro denunciaron presuntos cobros extorsivos que atribuyen a bandas vinculadas, según sus testimonios, con delincuentes procedentes de Ecuador.
De acuerdo con los afectados, los pagos exigidos oscilarían entre S/100 y S/300 mensuales por cada embarcación. El dinero sería solicitado a cambio de permitirles desarrollar sus actividades pesqueras sin ser atacados.
Denuncian ataques durante las faenas
Los pescadores señalaron que este problema se habría presentado durante los últimos meses y que la modalidad empleada incluiría un mecanismo para verificar quiénes cumplen con el pago.
Según sus testimonios, los extorsionadores entregarían tarjetas que servirían para identificar a los pescadores que realizan el supuesto pago mensual.
Los hombres de mar afirmaron que quienes se niegan a entregar el dinero quedarían expuestos a posibles intervenciones violentas durante sus jornadas en altamar.
En esos casos, denunciaron que los delincuentes podrían apoderarse de sus redes. Además, de los productos obtenidos durante la faena, generando pérdidas económicas para los trabajadores y sus familias.
Piden reforzar la seguridad en el mar
Ante esta situación, los pescadores realizaron una protesta y solicitaron la intervención de las autoridades marítimas y policiales.
Los trabajadores demandaron que se incrementen las acciones de vigilancia en el litoral para prevenir nuevos ataques y garantizar condiciones mínimas de seguridad durante sus labores.
La preocupación se suma a las dificultades económicas que ya enfrenta la pesca artesanal, afectada por la disponibilidad de recursos hidrobiológicos. Así como, de las condiciones climáticas y los fuertes oleajes.
Los pescadores advirtieron que estos factores han reducido sus ingresos y que la inseguridad representa ahora una nueva amenaza para una actividad de la que dependen numerosas familias de la costa piurana.

