El eclipse solar anular registrado el 17 de febrero fue visible en varias zonas del continente americano, pero no pudo apreciarse desde territorio peruano. Sin embargo, el próximo evento de este tipo, previsto para el 7 de febrero de 2027, sí será observable de manera parcial en el país, especialmente en el sur, de acuerdo con la NASA.
Mario Zegarra Valles, asistente de investigación de la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA), explicó que el fenómeno permitirá ver al Sol cubierto solo en parte por la Luna.
“Mientras más al sur, mejor será la observación”, precisó.
¿Qué es un eclipse solar anular?
Un eclipse solar anular ocurre cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, pero se encuentra en una posición más alejada de nuestro planeta. Debido a esa distancia, su tamaño aparente es menor y no logra cubrir completamente el disco solar.
El resultado es el llamado “anillo de fuego”: un aro luminoso que rodea la silueta oscura de la Luna. Se trata de uno de los espectáculos astronómicos más llamativos visibles desde la superficie terrestre.
Según los datos astronómicos disponibles, el punto máximo del eclipse de 2027 se alcanzará alrededor de las 16:00:47 UTC (11:00 a. m. en Perú) y la fase central tendrá una duración aproximada de 7 minutos y 51 segundos. El fenómeno será visible principalmente en Sudamérica, la Antártida y regiones del oeste y sur de África, con un recorrido destacado por Chile y Argentina.
Valor científico de estos eventos
Más allá de su atractivo visual, los eclipses solares ofrecen oportunidades únicas para la investigación científica. Durante el eclipse total de 2017 en Estados Unidos, la NASA financió 11 estudios para recolectar datos que solo pueden obtenerse en estas condiciones.
El eclipse de 2019 en Sudamérica también permitió avances relevantes, gracias a observaciones como las realizadas por la misión GOLD, que analizó cómo estos eventos influyen en la termosfera terrestre.
Investigaciones a largo plazo han aportado hallazgos clave, como la relativa estabilidad de la temperatura de la corona solar pese a las variaciones asociadas al ciclo solar de 11 años.
Recomendaciones para una observación segura
Observar un eclipse solar requiere precauciones estrictas. Mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede causar daños oculares permanentes.
Los métodos indirectos, como el uso de un proyector estenopeico, son considerados los más seguros. Si se opta por la observación directa, es indispensable emplear gafas certificadas para eclipses solares. Además, cámaras, binoculares y telescopios deben contar con filtros solares especiales correctamente instalados.
Sin protección certificada, nunca se debe mirar al Sol, incluso si está parcialmente cubierto.

