Samir Alzamora Orozco, natural de la comunidad afroperuana de Yapatera, en el distrito de Chulucanas (Piura), logró acceder a Beca 18 y retomó sus estudios superiores luego de 20 años. A sus 35 años, combina su trabajo como operador de tractor agrícola con la carrera de Mecánica Automotriz, que cursa gracias al apoyo del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec).
Tras concluir la secundaria con buen rendimiento académico, Samir tuvo que dejar de lado sus aspiraciones profesionales para incorporarse al mercado laboral. A los 15 años viajó a Lima, donde trabajó en los sectores de construcción y seguridad, antes de regresar a Piura con la intención de seguir construyendo un mejor futuro para su familia.
Con el paso de los años formó un hogar y se convirtió en padre de tres hijos. Paralelamente, adquirió conocimientos sobre maquinaria pesada de manera autodidacta, lo que le permitió desarrollarse laboralmente en ese campo. Además, participó como promotor de la cultura afroperuana y orientó a jóvenes interesados en postular a Beca 18.
Beca 18, un modo de educar con el ejemplo
Motivado por el deseo de dar ejemplo a sus hijos, decidió presentarse a la convocatoria 2025 de la modalidad dirigida a la población afroperuana, la cual no establece límite de edad para los postulantes. Esta beca cubre gastos académicos y de manutención, incluyendo matrícula, pensiones, alimentación, transporte y vivienda.
Durante el proceso de selección enfrentó comentarios relacionados con su edad mientras esperaba rendir el examen de admisión. Sin embargo, continuó con su objetivo y obtuvo uno de los puntajes más altos de su comunidad. Samir se preparó de forma independiente mediante recursos educativos disponibles en internet.
La noticia de haber obtenido la beca llegó mientras cumplía su jornada laboral en el campo. Desde entonces, Samir compagina los estudios con el trabajo para continuar sosteniendo a su familia y avanzar en su formación técnica.
Actualmente cursa el tercer ciclo de Mecánica Automotriz con buen desempeño académico. Su meta es culminar la carrera, fortalecer sus capacidades profesionales y contribuir al desarrollo de su comunidad en Piura.

