Piura afronta un escenario de alta vulnerabilidad ante un eventual Fenómeno El Niño. Así lo advirtió el decano del Colegio de Ingenieros del Perú de Piura, Manuel Asmat Córdova, quien señaló que las brechas en servicios básicos, el deterioro de la capacidad hidráulica del río Piura y la falta de obras definitivas podrían agravar los efectos de lluvias intensas e inundaciones.
Las declaraciones del especialista se producen luego de que los Censos Nacionales 2025 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) revelaran que solo el 61,6 % de las viviendas de Piura cuenta con agua por red pública dentro del hogar y el 52,2 % dispone de servicio higiénico conectado a la red pública dentro de la vivienda
Asmat explicó que estas cifras reflejan las brechas que aún persisten en la región. Como ejemplo, mencionó el proyecto de agua y saneamiento para 105 asentamientos humanos, cuya magnitud evidencia la necesidad de ampliar la cobertura de estos servicios.
«Definitivamente la llegada de un Fenómeno El Niño agravaría la situación porque no se cuenta con obras definitivas. Incluso podrían presentarse problemas para acceder al agua, ya que las vías pueden quedar intransitables y dificultar el ingreso de las cisternas que abastecen a varios sectores», sostuvo.
Piura enfrenta un mayor riesgo de inundaciones
El decano afirmó que la región se encuentra en una condición más crítica que durante el Fenómeno El Niño Costero de 2017. Explicó que la reducción progresiva de la caja hidráulica del río Piura ha disminuido su capacidad para conducir grandes caudales.
Precisó que en 1998 el río soportó un caudal de 4.000 metros cúbicos por segundo sin desbordarse. En 2017, con 3.400 metros cúbicos por segundo, sí ocurrió el desborde. En la actualidad, advirtió que un caudal cercano a 1.900 metros cúbicos por segundo podría provocar inundaciones debido a la pérdida de capacidad del cauce.
«Con el transcurrir de los años, la caja hidráulica se ha ido reduciendo. Hoy, con un caudal mucho menor, ya existe riesgo de desborde», indicó.
Añadió que la falta de infraestructura para drenaje y control de inundaciones incrementa la exposición de la ciudad frente a un evento climático extremo. En ese contexto, advirtió que las familias que habitan viviendas construidas de manera informal o con materiales precarios serían las más afectadas por lluvias intensas.
Explicó que muchas de estas edificaciones no cumplen con la normativa técnica peruana y presentan deficiencias estructurales, por lo que son más susceptibles a sufrir daños durante fenómenos extraordinarios.
Obras prioritarias y deuda pendiente
El decano sostuvo que antes de un nuevo Fenómeno El Niño es necesario ejecutar intervenciones urgentes. Entre ellas mencionó la apertura del canal Chutuque, el mantenimiento del cauce del río Piura en el tramo urbano, especialmente entre Ejidos y el puente Bolognesi, así como en el sector del puente Independencia.
También consideró prioritarias la limpieza de drenes y el mantenimiento de las casetas de bombeo para mejorar la capacidad de respuesta de la ciudad.
Además, señaló que la principal deuda del Estado con Piura sigue siendo la ejecución de soluciones integrales para el control de inundaciones. Recordó que estos proyectos se plantean desde la década de 1980 y que los estudios técnicos existen desde hace más de dos décadas, pero aún no cuentan con el financiamiento necesario para su ejecución.
El decano sostuvo que la prevención debe convertirse en una prioridad para las autoridades, pues consideró que, aunque las soluciones integrales requieren una inversión elevada, postergar su ejecución termina generando mayores costos para el Estado y la población.
«Las soluciones integrales pueden demandar una inversión importante, pero reconstruir después de una emergencia podría costar tres o cuatro veces más», concluyó.

