En Perú se ha reportado un incremento de llamadas provenientes de números internacionales desconocidos. Estas comunicaciones pueden originarse en distintos países y, en algunos casos, también presentarse como llamadas locales. El patrón es considerado una modalidad de fraude telefónico llamada “wangiri”.
Estas comunicaciones suelen originarse en países como Bangladesh, Canadá, Madagascar y Sri Lanka. En muchos casos, la estafa se interrumpe tras pocos segundos o no llega a establecer contacto. Este sistema busca que la persona vea una llamada perdida y decida devolverla. Al hacerlo, la comunicación se redirige a líneas con tarifas elevadas, generando posibles cobros indebidos.
«El principal riesgo no está en contestar la llamada, sino en devolverla, debido a que en ese momento pueden activarse cobros por consumo de segundos a través de sistemas automatizados que realizan llamadas masivas», explicó el especialista en tecnologías de la información de Centrum PUCP, Hobber Siccha.
El especialista recomendó no devolver llamadas de números desconocidos, especialmente si provienen del extranjero o no pueden ser verificarse.
La estafa “wangiri” tiene origen en Japón a inicios de los años 2000. Su nombre significa “una llamada y cuelgo”. Desde entonces, se ha expandido a nivel internacional como una de las prácticas más recurrentes de fraude telefónico.
Se recomienda que ante cualquier intento de estafa sea reportado a la Policía Nacional del Perú o a la Fiscalía Especializada en Ciberdelincuencia. Asimismo, recomiendan el bloqueo inmediato de estos contactos como medida preventiva.

