Los familiares de Diego Arnaldo Meca Juárez, uno de los cuatro fallecidos en el ataque armado ocurrido en el asentamiento humano Santa Teresita, en Sullana, exigieron justicia y reclamaron una mayor intervención de las autoridades frente al avance de la inseguridad en la provincia.
Según declaró Carlos Modesto Juárez, tío de la víctima, Diego Meca tenía 28 años y se dedicaba a la elaboración de tortas, bocaditos y a la animación de eventos infantiles. Además, aseguró que no tenía antecedentes ni vínculos con actividades ilícitas.
El familiar señaló que el joven salió de su centro de trabajo junto a un compañero para comprar una hamburguesa. Ambos estaban en la vivienda donde ocurrió el ataque cuando los sicarios irrumpieron y abrieron fuego.
«Mi sobrino era un joven emprendedor, tenía su pastelería y miren cómo termina. No tenía ninguna denuncia, no tenía antecedentes, era una persona que trabajaba», manifestó durante una entrevista realizada en las afueras del Ministerio Público de Sullana.
De acuerdo con su versión, Diego Meca se encontraba sentado cerca de una ventana cuando se produjo el atentado. Intentó protegerse al percatarse de la presencia de los atacantes, creyendo que le iban a robar el celular, pero fue alcanzado por los disparos.
Inseguridad creciente
El familiar también cuestionó la respuesta de las autoridades frente a la creciente ola de violencia que afecta a la provincia. En ese sentido, pidió un trabajo articulado entre la Policía Nacional, los serenazgos y las organizaciones vecinales para reforzar las acciones de prevención.
«Queremos justicia, pero antes de justicia queremos organización, queremos que las autoridades se unan, para que nuestra provincia deje de ser peligrosa y se convierta en una provincia de paz», sostuvo.
El caso continúa bajo investigación. La Policía Nacional busca determinar las circunstancias del ataque y la identidad de los responsables.

