Las fuertes precipitaciones que golpean el norte del país han dejado bajo el agua la iglesia San José Obrero, en la ciudad de Chulucanas. El templo tiene un significado especial para la comunidad católica, ya que allí ejerció su labor pastoral en 1983 el entonces sacerdote Robert Prevost, hoy conocido como el papa León XIV.
Marina Ruiz Díaz, integrante del equipo parroquial, explicó en declaraciones a TV Perú que el aniego se produjo por la acumulación de agua proveniente de calles aledañas. Así como, por las limitaciones del sistema de alcantarillado. Según detalló, la parroquia se ubica en una zona baja, lo que facilita que el caudal desemboque en ese punto cuando las lluvias son intensas.
Imágenes difundidas en medios locales muestran a vecinos retirando el agua con baldes para evitar mayores daños en la infraestructura. Sin embargo, el nivel del agua aún cubre los pisos y los esfuerzos comunitarios resultan insuficientes frente a la magnitud de la emergencia.
Barrios vulnerables bajo el agua
La situación no se restringe al recinto religioso. Ruiz Díaz advirtió que varios sectores vulnerables también enfrentan inundaciones severas. Entre ellos: los asentamientos humanos 28 de Julio, Consuelo de Velasco y Carlos Mariátegui, además de las zonas de Viácara y Villa Mercedes.
La vocera subrayó que si el templo, que cuenta con una vereda elevada, terminó anegado, las viviendas —muchas de ellas construcciones precarias— padecen un impacto aún mayor. Las familias, señaló, afrontan pérdidas materiales y condiciones difíciles en medio de las lluvias persistentes.
Reclaman obras urgentes
Entre las acciones prioritarias, la representante parroquial mencionó la necesidad de elevar el nivel del piso del templo, reparar el techo —que presenta filtraciones— y modernizar las redes de agua y desagüe. Estas mejoras formarían parte de un proyecto relacionado con la llamada “ruta del Papa”, iniciativa anunciada por la municipalidad y la Caja Piura, aunque todavía no se concreta.
La parroquia, indicó, opera con recursos limitados que apenas permiten atender contingencias inmediatas. Por ello, pidió la intervención de las autoridades para evaluar los daños y asistir a las familias afectadas, instando a que Defensa Civil realice el empadronamiento correspondiente y active el apoyo necesario.
Más allá de la emergencia, la comunidad resalta el valor histórico del templo, recordado por la labor pastoral que allí desempeñó en la década de 1980 el entonces padre Prevost, hoy al frente de la Iglesia católica.

