Experto del INS advierte que en los lactantes se debe tener mucho cuidado ya que pueden ser los más afectados.
El excesivo calor sumado al trajín diario de toda persona puede generar un estado de desequilibrio en el cuerpo que se manifiesta con cuadros de deshidratación que no se deben dejar pasar por alto.
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El infectólogo del Instituto Nacional de Salud del Ministerio de Salud, Manuel Espinoza, explicó que la deshidratación es un cuadro clínico que se da cuando el cuerpo pierde líquido y electrolitos como el sodio y potasio (dos sales importantes para el organismo).
En ese sentido, sostuvo que se debe tener cuidado al exponerse demasiado al sol, al hacer ejercicios o permanecer en ambientes calientes y con poca ventilación por ser estos factores de riesgo para la deshidratación.
¿Cuáles son los síntomas?
El color de la piel se torna pálida
La piel permanece húmeda, debido a la sudoración abundante
Se tiene más sed de lo normal
El pulso es débil
La respiración es rápida, algo superficial
Se manifiesta también con dolor de cabeza (poco tiempo después el paciente puede presentar náuseas y vómitos)
La temperatura del cuerpo se mantiene normal
El experto en la salud remarcó que las personas deben estar atentas a estas señales ya que ayudan a identificar cuadros desde una deshidratación leve, moderada (se manifiesta por la sensación de sed o sudoración y posteriormente se producen náuseas y vómitos, con pérdidas de líquidos que van del 6% al 9% del peso corporal) o grave (puede provocar pérdida de conocimiento, baja de la presión arterial y en algunos casos puede llevar a la muerte).
Asimismo, indicó que los grupos con mayor riesgo de deshidratación son los niños, especialmente los lactantes, así como los adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Los labios y los ojos dan señales de deshidratación en una persona
Por ello se recomienda a las madres observar si la boca del bebé está seca, si tiene los ojos hundidos o si la piel presenta algún pliegue, que es cuando la piel presenta poca elasticidad, ya que estos son signos de deshidratación.
En el caso de los bebés se debe recuperar el líquido de manera inmediata, por lo que se recomienda el uso de suero oral para contrarrestar el proceso de deshidratación, mientras se transporta al niño al centro asistencial más cercano.
Medidas de prevención
Mantener los ambientes ventilados.
Evitar el calor excesivo.
Echarse agua en el cuerpo de manera constante.
Usar ventiladores para generar ambientes más confortables.
Beber abundantes líquidos (mínimo 2 litros para un adulto).
Consumir frutas con abundante contenido de agua.

