A sus 60 años o más, un grupo de peruanos decidió retomar sus estudios y cumplir metas profesionales que, en algunos casos, habían quedado pendientes durante décadas.
En los últimos 13 años, 133 adultos mayores obtuvieron una beca del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec), del Ministerio de Educación, para acceder a estudios superiores o programas de capacitación.
Según la información difundida por Pronabec, el 99 % de estos beneficiarios ya culminó sus carreras o cursos, lo que evidencia el impacto de estas oportunidades en su formación, empleabilidad y calidad de vida.
Junín concentra la mayor cantidad de beneficiarios
La participación de adultos mayores en las convocatorias de Pronabec ha mostrado un incremento progresivo. En 2013 fueron tres los beneficiarios de este grupo etario, mientras que en 2025 la cifra aumentó hasta 36.
Los becarios realizaron sus estudios en 14 regiones del país. Junín ocupa el primer lugar en cantidad de beneficiarios, seguido por Ayacucho y Huánuco.
Además, el 93 % decidió estudiar dentro de su propia región, lo que permitió que pudieran continuar con su formación sin alejarse de sus lugares de residencia.
Antenor Yarihuamán estudia Derecho a los 62 años
Uno de los casos que refleja este esfuerzo es el de Antenor Yarihuamán, quien actualmente tiene 62 años y cursa el quinto ciclo de Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
El estudiante fue uno de los 34 adultos mayores de 60 años que obtuvieron una beca en la convocatoria 2024.
Para asistir a sus clases, Yarihuamán realiza cada semana un largo viaje desde Chanchamayo, en Junín, hasta Lima. El trayecto en bus puede tomar alrededor de 10 horas.
El apoyo económico recibido le permite cubrir gastos relacionados con su alimentación, transporte y alojamiento durante su permanencia en la capital.
Becas también permitieron capacitarse en oficios
Los beneficiarios no solo optaron por carreras universitarias. También accedieron a programas de formación técnica y capacitación para fortalecer sus posibilidades de generar ingresos.
Una de las principales opciones fue la Beca Técnica Productiva Repared, dirigida a personas afectadas por la violencia registrada en el Perú entre 1980 y 2000.
Entre las capacitaciones con mayor demanda estuvieron panadería y pastelería peruana e internacional, confección de prendas de vestir, técnicas culinarias y gestión de pequeños negocios.
Once becarios tenían alguna discapacidad
La edad tampoco fue el único desafío enfrentado por los beneficiarios. Once adultos mayores que obtuvieron una beca declararon tener alguna discapacidad, pero esta condición no impidió que continuaran con su formación.
Los resultados forman parte de las acciones de Pronabec para ampliar el acceso a oportunidades educativas y permitir que más peruanos puedan desarrollar nuevas capacidades, independientemente de su edad.

