Más de 500 familias dependen del buceo artesanal en Piura, una actividad que se desarrolla en distintos puntos del litoral y que expone a los trabajadores a riesgos asociados a la descompresión y otros accidentes. Ante esta situación, siete organizaciones de buzos de Máncora, Los Órganos, Talara, Paita, Bayóvar e Isla Lobos de Afuera conformaron el Comité Regional de Extractores del Recurso Pulpo-Piura, desde donde solicitan mejores condiciones de seguridad, atención médica especializada y reglas claras para continuar con la actividad de manera formal.
Buzos artesanales de Piura enfrentan riesgos durante las faenas
El buceo artesanal se realiza mediante inmersión a pulmón o con compresora y constituye el principal sustento de las familias vinculadas con esta actividad en el litoral piurano.
Sin embargo, las condiciones en las que se desarrollan las faenas pueden generar accidentes y enfermedades asociadas al buceo. Entre los principales riesgos se encuentran la enfermedad por descompresión, dolores musculares, parálisis y otras emergencias que requieren atención médica especializada.
Según las estadísticas disponibles hasta marzo de 2025, se registraron 50 accidentes durante actividades de buceo, con un saldo de 25 personas fallecidas. De este grupo, al menos ocho buzos murieron antes de recibir atención médica y, en todos esos casos, se reportó la presencia de enfermedad descompresiva.

Antonio Llenque, vicepresidente del Comité Regional de Extractores del Recurso Pulpo-Piura, expresó su preocupación por la falta de infraestructura y personal médico especializado para atender emergencias relacionadas con el buceo artesanal.
Piura no cuenta con cámaras hiperbáricas para atender emergencias
Las organizaciones de buzos señalan que la costa piurana no dispone de cámaras hiperbáricas ni de especialistas suficientes para responder de manera oportuna ante casos de enfermedad descompresiva.
La disponibilidad de estos equipos permitiría atender emergencias asociadas a los cambios de presión que experimentan los buzos durante las inmersiones. Por ello, el Comité Regional solicita a las autoridades competentes evaluar la implementación de infraestructura, equipamiento y personal médico especializado en la zona costera.

Entre las instituciones mencionadas por el comité se encuentran el Ministerio de la Producción (PRODUCE), el Instituto del Mar del Perú (IMARPE), la Dirección Regional de la Producción (DIREPRO), el Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES), el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI).
Buzos artesanales esperan definición de cuota de pulpo para 2026
Además de las condiciones de seguridad, las organizaciones solicitan que se defina la cuota de pesca de pulpo para 2026, debido a que, según el Comité Regional, esta medida continúa pendiente de aprobación.
Los dirigentes señalaron que la solicitud fue presentada formalmente ante PRODUCE en octubre de 2025. La falta de definición, indicaron, dificulta la planificación de las faenas y genera incertidumbre entre las familias que dependen de esta pesquería.
“Necesitamos la atención oportuna de las autoridades competentes como IMARPE y fiscalización de Produce. Desde el comité promovemos mejoras en nuestra actividad para extraer con responsabilidad de acuerdo con lo que la normativa dicta. En este momento no tenemos una cuota para este año 2026 y queremos que se resuelva esta situación. Ya estamos a mediados de año y hasta el momento no hay una cuota, como sí la hay para otros recursos”, precisaron los dirigentes.

El comité considera que establecer oportunamente la cuota permitiría organizar las actividades de extracción y aplicar criterios de manejo vinculados con la sostenibilidad del recurso.
Comité pide mayor fiscalización para proteger el recurso pulpo
Las organizaciones también plantean reforzar la fiscalización de la pesca artesanal de pulpo para contribuir al cumplimiento de las disposiciones vigentes.
Entre las medidas que el Comité Regional señala como prioritarias está el respeto de la talla mínima de captura de un kilogramo por ejemplar.
Julio Benites, presidente del Comité Regional, destacó la importancia de aplicar esta disposición para contribuir a la conservación de la especie y reducir progresivamente las prácticas de pesca ilegal.
“El comité promueve activamente el respeto a las tallas y peso mínimo permitido (1 kg por ejemplar) para la preservación de la especie marina y la erradicación gradual de la pesca ilegal”.
Las organizaciones sostienen que una fiscalización efectiva permitiría mejorar el cumplimiento de las normas y contribuir al ordenamiento de la pesquería del pulpo en el litoral de Piura.
Organizaciones de buzos buscan fortalecer la formalidad
El Comité Regional de Extractores del Recurso Pulpo-Piura está conformado por siete organizaciones de buzos artesanales de diferentes zonas del litoral. Su objetivo es fortalecer la representación del sector, mantener la actividad dentro de la formalidad y participar en los espacios de coordinación relacionados con la pesquería.
Entre sus acciones se encuentra promover el cumplimiento de las disposiciones vigentes y fomentar prácticas orientadas al aprovechamiento responsable del recurso.
Las organizaciones plantean que la atención de las condiciones de seguridad, la disponibilidad de servicios médicos especializados, la definición de la cuota de pesca y el fortalecimiento de la fiscalización requieren coordinación entre las entidades competentes y los representantes del sector artesanal.

