La vida de Eligio García Farceque empezó a cocinarse a fuego lento en Cascapampa, un caserío de la provincia de Huancabamba, en Piura. Hoy, como chef y embajador de la cocina peruana en Alemania, ha vuelto a su región para enseñar a más jóvenes de su región sobre las artes culinarias.
Su vocación por la gastronomía nació a los 10 años, mientras veía cocinar a su mamá. “Mi madre, con la preparación de su trigo con gallina, me enseñó que la comida siempre se debe hacer con amor; gracias a ella aprendí que la cocina alimenta el alma y es una forma de compartir en familia”, recuerda el ganador de Beca 18 del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (Pronabec).
Pero Eligio tenía un sueño: quería llevar esa comida tradicional de su familia y su comunidad al mundo. Sin recursos para acceder a la educación superior, decidió servir dos años en las Fuerzas Armadas, donde forjó la disciplina que aplica hoy en la cocina. Luego, postuló a Beca 18 con la modalidad de Fuerzas Armadas y ganó una vacante para estudiar Gastronomía en el Instituto Privado Ceturgh Perú.
“Beca 18 cambió mi vida”
Tras egresar de Beca 18, cumplió su Compromiso de Servicio al Perú trabajando en restaurantes del país. Luego emigró a Berlín, Alemania, donde, por tres años, integró el equipo de Serrano, un restaurante de cocina peruana fusión, junto al chef internacional Enrique Serván, a quien considera su gran maestro.
“Con él aprendí tendencias como espumas, gelificaciones, rosas comestibles y brotes, un tipo de cocina peruana más molecular, pero respetando siempre las recetas tradicionales”, señala. Además, ha participado en ferias internacionales y ha cocinado al lado de chefs de todo el mundo.
Servicio al Perú
No obstante, Eligio no quiso dejar su talento en el extranjero, por lo que regresó al Perú para compartir sus conocimientos gastronómicos adquiridos en su trayectoria académica y profesional. Es así que hoy es docente de Gastronomía en el instituto que lo formó. “Tengo el privilegio de enseñar a jóvenes que, como yo, postularon a Beca 18. Estudiantes de zonas de extrema pobreza. Yo les muestro que nada es imposible cuando uno persevera”, menciona.
En sus clases une recetas tradicionales, como el majado de yuca piurano, con técnicas modernas. “Tratamos que las recetas tradicionales no se pierdan. Le damos valor agregado, las emplatamos de forma comercial, con nuevas tendencias, pero sin perder el alma”, cuenta.
Referentes
Eligio admira a Virgilio Martínez y a Gastón Acurio, chefs que llevaron la cocina peruana al reconocimiento internacional. “Gracias a ellos, yo puedo seguir mi vocación y ahora mis alumnos ven en mí un ejemplo de que sí pueden lograr sus objetivos”, agrega.
“Beca 18 transforma la vida y el Perú. Nosotros hicimos realidad nuestros sueños con la ayuda económica del Estado y ahora nos toca a nosotros devolver ese apoyo transfiriendo los conocimientos adquiridos en beneficio del país”, sostuvo.

