La economía de Piura registró en 2025 una recuperación progresiva, aunque con variaciones marcadas a lo largo de los trimestres. El año comenzó con un crecimiento de 6,6 % en el primer trimestre, pero luego mostró una tendencia a la moderación en los periodos siguientes.
En el segundo trimestre, la actividad avanzó 5,7 %, impulsada principalmente por los sectores no primarios, que mostraron mayor dinamismo frente a una ligera contracción del componente primario. Posteriormente, en el tercer trimestre, el crecimiento se redujo a 3,6 %, en un contexto donde las actividades primarias registraron un repunte significativo.
Hacia el último tramo del año, la expansión se moderó a 2,8 %, evidenciando una desaceleración en el ritmo de crecimiento regional.
Pesca y manufactura sostienen el crecimiento en el cuarto trimestre
Durante el cuarto trimestre, el desempeño económico estuvo sostenido principalmente por el sector primario, que creció 7,3 %. En este grupo, destacó la pesca con un incremento notable, así como la manufactura, que también mostró resultados positivos.
Por su parte, el componente no primario registró un crecimiento de 3,6 %, con aportes de sectores como electricidad, gas y agua, administración pública y comercio. Sin embargo, actividades como agropecuario, minería e hidrocarburos y servicios de alojamiento presentaron caídas.
Balance anual: expansión de 4,6 % con resultados diferenciados
En términos anuales, la economía de Piura creció 4,6 %, impulsada tanto por los sectores primarios como por los no primarios. La pesca y la manufactura lideraron el crecimiento, seguidas por construcción, transporte y administración pública.
Asimismo, sectores vinculados a la demanda interna, como alojamiento, restaurantes y otros servicios, mostraron una recuperación gradual. En contraste, la minería e hidrocarburos registraron una contracción, mientras que telecomunicaciones no presentó variación.
Desempeño con avances, pero con señales de desaceleración
Si bien el resultado anual del 2025 refleja una recuperación, el cierre mostró una menor dinámica económica, asociada a la reducción del impulso en varios sectores y a la caída de actividades clave como el agro y la minería.
A pesar de ello, el repunte de la pesca permitió sostener el crecimiento en el tramo final del año, evidenciando una economía regional que avanzó, pero con diferencias sectoriales y dependencia de actividades específicas.

