El recorrido artístico de Carla Helen Juipa Soria —conocida en la escena teatral como Carla Helen— no responde al molde clásico de quienes descubren su vocación desde la infancia, sino a un reencuentro íntimo con aquello que siempre estuvo latente y que comenzó a explorar hace unos cuantos años.
A sus 33 años, la actriz ha convertido el teatro en una herramienta de transformación personal y colectiva, un espacio donde la timidez inicial dio paso a la exploración emocional y la sanación, la creación y una profunda conexión con el arte.

Su historia comienza cuando de pequeña, imaginaba ser una de las actrices de las telenovelas que veía con su mamá, un proceso que lo hacía a solas y a escondidas, pero que años más tarde, se redefine cuando una clase de dramatización la enfrenta no sólo con sus miedos y timidez, sino también con una gran certeza: nunca es tarde para empezar.
Carla se proyecta como una artista integral que, encuentra en el arte no solo una vocación, sino una forma de habitar el mundo. En esta entrevista, reflexiona sobre el poder sanador del teatro, nos habla sobre sus proyectos artísticos y personales; pero, además, desde su experiencia, brinda un poderoso mensaje a quienes aún no se atreven a vencer sus miedos y explorar el maravilloso mundo del teatro.

- ¿Cómo fue tu acercamiento con el teatro?
Desde pequeña veía novelas con mi mamá y cuando estaba a solas imaginaba que era una de aquellas actrices y dramatizaba mis propias escenas, pero lo hacía a escondidas, ya que era bastante tímida hasta para hablar. Luego a mis 27 años, cuando llevé un curso de estimulación temprana, donde tuvimos algunas clases de dramatización para niños, en una de las clases, me tocó interpretar a Pinocho, y ahí pasó algo muy especial… conecté nuevamente con esta parte de mí que pensaba era imposible por mi edad. Cómo que ya era demasiado tarde. Cuando dramaticé este cuento, sentí una libertad y una emoción que no había experimentado antes, y desde ese momento supe que había algo en el teatro que quería seguir explorando. Luego, en pandemia, empecé a formarme en cursos y me di cuenta de que era más que un hobbie para mí.
- ¿Qué le ha brindado el teatro a tu vida?
El teatro me brindó una nueva forma de percibir el mundo, de ser y de sentir. Me ha regalado momentos muy gratos, experiencias muy humanas, y también me ayudó a liberar muchas cargas y nudos mentales que llevaba sin darme cuenta. Además, fortaleció muchísimo mis habilidades blandas: mi comunicación, mi seguridad, mi capacidad de conectar con otros.
- Desde tu experiencia personal, ¿Consideras al teatro como una herramienta de sanación y crecimiento personal?
Sí, totalmente. Para mí el teatro ha sido una herramienta muy poderosa de sanación. A través de todas las experiencias he podido soltar, entender y transformar muchas cosas internas. Es un espacio donde puedes ser tú sin máscaras, o incluso usar una máscara para descubrirte más profundamente. Y en ese proceso, hay muchísimo crecimiento.

- ¿Cuéntame sobre los talleres que brindas con tu proyecto La Casita en el Árbol?
Los talleres que brindo con La Casita en el Árbol (@lacasitadelarbol.piura), nacen desde un lugar muy genuino: crear espacios seguros donde las personas puedan expresarse libremente. Trabajo mucho desde el juego, la imaginación y la conexión emocional. No se trata solo de actuar, sino de explorar, de sentir, de conectar con uno mismo y con otros. Especialmente en niños, busco que desarrollen su creatividad, su seguridad y su capacidad de expresión de una manera amorosa y divertida.
- ¿Qué sentimientos te genera tener la capacidad de ahora enseñar lo aprendido? ¿Cómo ha sido la experiencia y el proceso?
Me genera muchísima gratitud. Siento que es un regalo poder compartir algo que ha sido tan transformador para mí. También siento que es una gran responsabilidad, y que no solo enseño técnicas, sino que acompaño procesos. Ha sido un camino de mucho aprendizaje, donde cada grupo y cada niño o niña me deja algo muy especial. Es un intercambio constante y muy enriquecedor.

- ¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?
Actualmente, estoy desarrollando mis talleres de teatro que inicialmente los realizaré en Paita, pero luego la idea es llegar a Piura y otros lugares; igualmente, estoy creando contenido y formando espacios que integren arte, bienestar y conexión emocional. También estoy en proyectos escénicos para nuevas productoras y en proyectos en el área de marketing. Quiero mencionar además que amo la repostería, especialmente las NY Cookies y estoy en la construcción de mi marca The Cookie bar (@thecookiebar.cafe). Un proyecto para convertir pequeños momentos en una pausa deliciosa y feliz.
- Finalmente, ¿Qué les dirías a quienes aún no se animan a estudiar teatro?
Les diría que se den la oportunidad, aunque sientan miedo. Porque muchas veces ese miedo es justamente la puerta a algo que puede transformarte. El teatro no solo es expresión, también es disciplina, compromiso contigo mismo y con los demás. Te enseña a escuchar, a observar, a ser más consciente. Es un espacio que te invita a abrir la mente, a salir de tus estructuras, a cuestionarte, a sentir sin tanto filtro. Y en ese proceso pasan cosas muy bonitas… te descubres, te entiendes, te sueltas un poco más. No necesitas ser “extrovertido” ni tener experiencia. Solo necesitas estar dispuesto a jugar, a incomodarte, a aprender, a crecer. Porque el teatro, más que enseñarte a actuar, te enseña a habitarte. Y eso, para mí, es de los regalos más grandes que te puedes dar.

Datos
- Carla Juipa (@carlahelen.js) ha incursionado actuando en proyectos de publicidad, asimismo ha desempeñado roles en diversos proyectos de cortometrajes piuranos y actualmente tiene un rol protagónico en la serie web “Algo pasa en Tribeca”, que próximamente se estrenará.
- Juipa forma parte de la productora Creativa Studio (@creativastudioclub), donde no sólo integra el equipo creativo, sino también el elenco actoral, quienes este año tienen previsto el estreno de la obra “Los Imaginarios en Frankenstein”, entre otros interesantes proyectos.

