Los productores de arroz en Piura enfrentan una crisis de rentabilidad crítica debido a que el precio en chacra se mantiene estancado en S/ 1.00, cifra que no cubre los costos de producción que hoy superan los S/ 10,000 por hectárea. Ante este escenario, la Dirección Regional de Agricultura (DRAP) ha anunciado que intervendrá mediante una concertación obligatoria con los grandes molineros para sincerar los precios de acopio y gestionará ante el Gobierno Central la implementación de subsidios en fertilizantes y programas de compras estatales para proteger el patrimonio de los agricultores locales.
Costos de producción y brecha de comercialización en el sector arrocero
El Director de Competitividad Agraria de la DRAP, Ilich Yasser López Orozco, señaló que los costos de producción para el cultivo de arroz oscilan actualmente entre los S/ 8,000 y S/ 10,000. Bajo estas condiciones, un agricultor requiere una cosecha mínima de 10,000 a 12,000 kilogramos solo para alcanzar el punto de equilibrio.
«Con 10,000 kg, si tú sacas una producción bastante alta, no alcanzarías a cubrir tus costos de producción», explicó el funcionario.
López Orozco indicó que la problemática principal reside en el manejo de los precios por parte de los acopiadores y las grandes empresas molineras. Según los análisis de la dirección, existe stock almacenado suficiente para cubrir la demanda por un periodo prolongado, lo que otorga a los molinos un control determinante sobre el mercado.
«El arroz está almacenado ahí y los precios los están manejando en los molinos, grandes molinos, grandes empresas», afirmó. Para el especialista, un precio justo para el productor debería situarse entre S/ 1.35 y S/ 1.45.
Impacto de los fertilizantes y las importaciones en la competitividad
Otro factor crítico es el encarecimiento de los insumos básicos, específicamente la urea, cuyo precio ha escalado de S/ 90 a montos que superan los S/ 140. Esta subida impacta directamente en la estructura de costos sin que se traduzca en una mejora del precio de venta para el agricultor. López Orozco sostuvo que, ante la vigencia de tratados de libre comercio que dificultan la modificación de aranceles, la alternativa viable es el subsidio directo a la producción a través de los fertilizantes.
Respecto a la competencia del arroz extranjero, la DRAP sostiene que el volumen de importación se ha mantenido estable en comparación con años anteriores y no representa el factor principal de la crisis. «La importación es bastante poca, no es tan significativa», precisó el director. La estrategia regional apunta ahora a articular esfuerzos con el gobierno nacional para canalizar compras estatales y establecer mesas de diálogo con los molineros para sincerar los precios en beneficio de los productores de la región Piura.
Estrategias de intervención y soporte institucional de la DRAP
La Dirección Regional de Agricultura de Piura ejecutará una estrategia integral que prioriza la mediación directa con los grandes molineros para establecer una mesa técnica que permita sincerar los precios de acopio en beneficio del productor local. Según explicó Ilich López, esta medida se complementará con gestiones ante el Gobierno Central para implementar mecanismos de subsidio que mitiguen el alza en el precio de la urea y el impulso de programas de compras estatales que prioricen el arroz regional.
Asimismo, la DRAP fortalecerá la asociatividad agraria para mejorar la capacidad de negociación del sector, mientras intensifica la vigilancia fitosanitaria en los mercados para garantizar la calidad del grano y evitar mezclas que perjudiquen la reputación del arroz piurano.
«Si nosotros como dirección regional de agricultura podemos echar una mano, ayudar, estamos prestos», puntualizó el funcionario respecto al acompañamiento técnico y político que brindarán frente a las demandas de los gremios.

