Con una visión a largo plazo, la Unión Europea viene implementando en Perú el Programa de Economía Circular “Negocios Sostenibles”, una iniciativa pionera y de carácter integral que acompaña al país en su transición hacia una economía carbono-neutral, eficiente en el uso de recursos y resiliente frente al cambio climático.
Este programa marca un hito en la cooperación internacional en sostenibilidad, ya que es la primera intervención estructurada que articula esfuerzos nacionales, regionales y locales para cambiar el modelo económico tradicional hacia uno más inclusivo, circular y sostenible. Desde su lanzamiento hace dos años, el programa prioriza su presencia en nueve regiones del país, entre ellas Piura, donde se vienen desarrollando experiencias concretas de transformación productiva.
“El Perú está encaminado hacia la transición verde”
Tatiana García, responsable de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Unión Europea en Perú, subraya que existe una convergencia estratégica entre las prioridades del país y las de la Unión Europea:
“El Perú está encaminado hacia la transición verde. Esta visión compartida nos permite trabajar de manera estratégica y eficiente hacia un modelo económico más sostenible”.
Esa alineación ha permitido un acompañamiento técnico y financiero sólido, que reconoce la urgencia de avanzar hacia economías bajas en carbono y con menor presión sobre los ecosistemas, sin dejar de lado el desarrollo social y económico de los territorios.
Tres componentes estratégicos para un cambio estructural
El Programa de Economía Circular “Negocios Sostenibles” se diseñó con una estructura técnica clara, que aborda los distintos frentes necesarios para viabilizar una transición real. Estos son sus tres componentes principales:
1. Entorno propicio
Este componente se orienta a fortalecer el entorno habilitante que permita que la economía circular se convierta en una política de Estado y una práctica común en los sectores productivos.
- Apoya la elaboración e implementación de la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular, así como de Hojas de Ruta Sectoriales, herramientas clave para ordenar y proyectar los esfuerzos en cada industria.
- Promueve la integración de la economía circular en políticas nacionales y en instrumentos regionales de desarrollo y competitividad. Ello asegura que los marcos normativos y de planificación incluyan la circularidad como eje transversal.
- Impulsa el financiamiento y las inversiones circulares, reconociendo que ningún cambio estructural es sostenible sin un respaldo económico concreto.
2. Alianza multiactor
Aquí, el programa apunta a consolidar una red colaborativa de actores públicos, privados, académicos y sociales, tanto a nivel nacional como regional.
- Se apoya la consolidación de la Coalición Nacional de Economía Circular “Perú País Circular”, espacio clave para el intercambio de experiencias, la generación de propuestas y la articulación interinstitucional.
- Se trabaja también en el fortalecimiento o creación de espacios regionales de articulación multiactor. Esto con el objetivo de que los territorios lideren su propia transición hacia modelos circulares, reconociendo sus particularidades sociales, económicas y ambientales.
3. Negocios y cadenas de valor
Este componente está enfocado en promover modelos de negocio y cadenas de valor circulares, con enfoque territorial y perspectiva de género. Se trata de fortalecer a los actores locales, visibilizar su rol en la transición y dotarlos de herramientas para innovar.
- Se busca fortalecer a quienes participan en las cadenas de valor desde los territorios, ofreciendo asistencia técnica, capacitación y conexiones estratégicas.
- La economía circular se integra en los modelos de negocios, impulsando la eficiencia de recursos, el rediseño de procesos y la valorización de residuos como nuevos insumos.
- Además, se fomentan cambios de comportamiento para un consumo responsable, porque el cambio no solo es productivo, sino también cultural.
Trabajos en Piura
En Piura, el programa ya está generando resultados concretos. Un caso emblemático es el del sector bananero, donde los residuos plásticos usados en el cultivo del banano orgánico —como bolsas— son recolectad0s, clasificados y transformados en estructuras reutilizables para el embalaje del producto.
Esta iniciativa, liderada por la empresa Ecoban y con el apoyo del programa, cierra el ciclo de producción, permitiendo que el banano peruano, ya reconocido internacionalmente por ser orgánico, sea también circular.
Además del enfoque principal en ciertas cadenas productivas, se identifican oportunidades en otras. Un ejemplo destacado es la cadena de conchas de abanico, que tiene un alto potencial para integrarse a modelos productivos circulares. Esto permitiría mejorar su competitividad sin comprometer los ecosistemas, explicó Tatiana García, responsable de Medio Ambiente y Cambio Climático de la Unión Europea en Perú.
Avances para los siguientes meses
Uno de los principales anuncios hechos por la Unión Europea durante su visita a Piura fue el fortalecimiento del Consejo Regional de Economía Circular. Este espacio será crucial para coordinar esfuerzos regionales, definir prioridades productivas circulares y acompañar técnicamente a las empresas en su proceso de transición.
“Este Consejo permitirá que en una próxima misión podamos mostrar resultados tangibles: empresas circulares funcionando en cadenas de valor estratégicas para la región”, sostuvo Tatiana García, reafirmando el enfoque territorial del programa.