El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) realizó una medición técnica del caudal del río Piura a la altura del puente Eguiguren, como parte del seguimiento al comportamiento del río tras las lluvias registradas en la sierra de la región.
El ingeniero Jorge Carranza, especialista del Senamhi, explicó que el incremento del caudal observado días atrás en Chulucanas comenzó a desplazarse aguas abajo y llegó a la capital regional durante la madrugada, lo que motivó la ejecución de trabajos de campo para conocer con precisión el volumen de agua que actualmente atraviesa la zona urbana.
Caudal actual no representa peligro inmediato para la ciudad
De acuerdo con las primeras evaluaciones, el río Piura registra un caudal promedio cercano a los 55 metros cúbicos por segundo y una profundidad máxima aproximada de 2.50 metros. Carranza precisó que estas cifras se encuentran muy por debajo del nivel considerado de alerta roja en este tramo del río, el cual se activa recién cuando el caudal alcanza los 1.900 metros cúbicos por segundo.
No obstante, indicó que estas mediciones no serán las únicas, ya que el monitoreo debe mantenerse constante para anticipar cualquier variación significativa conforme avanza la temporada de lluvias.
Saturación del suelo incrementa escorrentías hacia ríos y quebradas
El especialista señaló que, aunque se prevé una breve tregua en las precipitaciones, las lluvias podrían reanudarse entre el 8 y el 11 de febrero. En ese escenario, advirtió que el suelo ya se encuentra saturado, lo que reduce su capacidad de retener agua y provoca que esta fluya directamente hacia las quebradas y el río Piura.
Esta condición ha generado avisos preventivos sobre una posible activación de quebradas, con el objetivo de que las autoridades adopten medidas oportunas y mitiguen los impactos que estos eventos podrían ocasionar en la población.
Presencia de maleza y sedimentos reduce la capacidad hidráulica
Durante la inspección en el puente Eguiguren, Carranza alertó que la acumulación de maleza en el cauce del río representa un factor de riesgo, ya que favorece la retención de sedimentos. Esta situación disminuye la capacidad hidráulica del río y limita su aptitud para conducir mayores volúmenes de agua.
El ingeniero subrayó que la limpieza del cauce es fundamental para evitar que los sedimentos permanezcan en la caja hidráulica, lo que podría provocar desbordes en distintos tramos del río cuando atraviesa la ciudad de Piura.
Riesgo de inundación dependerá del comportamiento de las lluvias en la sierra
Carranza indicó que, si las precipitaciones en la sierra se intensifican en las próximas semanas, existe la posibilidad de escenarios de riesgo por inundación en la ciudad de Piura. Explicó que el cauce del río se encuentra actualmente colmatado de sedimentos y vegetación, lo que reduce su capacidad de respuesta ante crecidas mayores.
Finalmente, precisó que el Senamhi continuará realizando mediciones con apoyo de especialistas hidrólogos y equipos electrónicos, a fin de brindar información actualizada y confiable tanto a las autoridades como a la ciudadanía sobre la evolución del río Piura durante el periodo lluvioso.

