La neumonía continúa avanzando en la región Piura. De acuerdo con el Ministerio de Salud, el número de fallecidos se elevó a 32. Mientras que los contagios, entre confirmados y probables, ya superan los 2 180 casos hasta mediados de marzo de 2026.
Según el reporte del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades, correspondiente a la Semana Epidemiológica N.° 10 (hasta el 14 de marzo), se contabilizan 2 182 episodios de esta enfermedad. Eso, evidencia un incremento significativo respecto al mismo periodo del año anterior.
Adultos mayores concentran la mayor cantidad de fallecimientos
En cuanto a las víctimas mortales, la mayor incidencia se registra en personas de 60 años a más, grupo que concentra 26 de los decesos. Además, se reportan dos fallecimientos en menores de cinco años, uno en adolescentes de entre 10 y 19 años y tres en adultos de 20 a 59 años.
En esa misma línea, este último grupo etario también muestra un aumento considerable de casos. Por ejemplo, en mayores de 60 años se reportan 776 contagios. Mientras que en adultos de 20 a 59 años la cifra asciende a 622, lo que representa un incremento notable frente al 2025.
Casos crecen en todos los grupos etarios
El aumento no se limita a un solo sector de la población. En menores de cinco años se registran 280 casos, es decir, 17 % más que en el mismo periodo del año pasado. Asimismo, en niños de 5 a 9 años se contabilizan 272 contagios, con un incremento del 42 %.
Por su parte, en adolescentes de 10 a 19 años se notificaron 232 casos. En términos generales, la región presenta un crecimiento del 64,7 % en el número total de enfermos, además de un incremento del 6,4 % en hospitalizaciones y del 45,5 % en fallecimientos, en comparación con el 2025.
Especialistas advierten múltiples factores detrás del incremento
El médico Julio Barrena Dioses explicó a Diario Correo que este escenario responde a diversos factores. Entre ellos, mencionó la mayor circulación de agentes respiratorios, la disminución de la inmunidad tras la pandemia y las brechas en la cobertura de vacunación, especialmente en poblaciones vulnerables.
A ello se suman condiciones ambientales como cambios climáticos, hacinamiento y contaminación. Así como, la mayor fragilidad de los adultos mayores y de personas con enfermedades crónicas.

