Una ola de indignación estalló en Piura, luego de que 85 estudiantes del colegio Elvira Castro de Quiroz resultaran intoxicados tras consumir conservas del programa estatal Wasi Mikuna. La situación generó protestas por parte de los padres de familia, quienes denuncian una grave negligencia en la distribución de alimentos escolares.
Cinco menores continúan hospitalizados, según fuentes médicas, mientras que los padres exigen una respuesta inmediata por parte del Estado.
“Nos siguen tratando como animales”, denunció una madre entre lágrimas, al reclamar la falta de controles sanitarios.
«Que se los coman ellos»
Decenas de madres de familia se congregaron a las afueras del colegio para protestar con carteles. Algunas cuestionaron duramente la calidad del producto: “¿Cómo se les ocurre enviarnos un producto que está en mal estado? Que le lleven esas conservas a los congresistas, a la presidenta, a ver si se los comen ellos”.
Además, señalaron que esta situación no es un caso aislado.
“El lote afecta a todos los menores a nivel nacional que han recibido esas conservas”, advirtieron.
Estado responde con inspecciones y congelamiento de lotes
Ante la gravedad del incidente, la Fiscalía de Prevención del Delito procedió a inmovilizar los lotes sospechosos para su análisis. Asimismo, representantes del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social informaron que se iniciará una fiscalización más estricta a los proveedores del programa.
Congresista Katy Ugarte: “Han atentado contra la salud de los niños”
En una inspección al colegio afectado, la congresista de la República Katy Ugarte, integrante de la Comisión de Fiscalización, expresó su rechazo al manejo del programa y exigió su reestructuración inmediata.
“No podemos permitir que le estén dando este tipo de alimentos a nuestros niños. Se ha invertido una cantidad considerable de dinero para terminar poniendo en riesgo su salud”, declaró a Canal N.
Pese a los anuncios oficiales, las madres y padres no confían en que las investigaciones lleguen a buen puerto.
“Somos realistas: la investigación va a quedar en nada”, afirmó una de las manifestantes. Por ello, exigen sanciones concretas y el retiro definitivo del programa de alimentos.
“¿Qué hubiese pasado si los niños de primaria también hubieran comido?”, se preguntan. La comunidad educativa exige que no quede solo en palabras y que se garantice, de una vez por todas, el derecho a una alimentación segura y digna para todos los escolares del país.