Al cierre del 2025, diversas autoridades regionales y locales informaron haber alcanzado el 100% de ejecución presupuestal, una cifra que suele asociarse a una gestión eficiente de los recursos públicos. Sin embargo, durante una entrevista en el programa Impulso Norte, Germán Vega, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) advirtió que este indicador, por sí solo, no refleja necesariamente la calidad del gasto ni su impacto en la vida de la población.
Ejecución presupuestal en Piura y eficiencia del gasto público
En los últimos años, la región Piura ha mostrado un incremento progresivo en su porcentaje de ejecución presupuestal, tanto a nivel del gobierno regional como en algunas municipalidades. Este avance refleja una mayor capacidad para utilizar los recursos asignados dentro del año fiscal.
No obstante, ejecutar la totalidad del presupuesto no implica automáticamente un gasto eficiente. Un indicador utilizado para evaluar este aspecto es el índice de eficiencia del gasto público elaborado por Videnza Consultores. Según este ranking, Piura se ubica en el quinto lugar a nivel nacional, pese a haber reportado una ejecución cercana al 100%. Otras regiones, con menores niveles de ejecución, lograron mejores posiciones debido a un uso más efectivo de los recursos disponibles.
Otro elemento que influye en el porcentaje final de ejecución es la modificación del presupuesto durante el año fiscal. De acuerdo con información difundida por El Comercio, durante el 2025 la región Piura devolvió cerca de 300 millones de soles del presupuesto inicialmente asignado. Estas devoluciones reducen el monto base sobre el cual se calcula la ejecución, elevando el porcentaje final sin que ello implique necesariamente una mayor inversión efectiva.
Obras paralizadas y planificación de la inversión pública
La planificación deficiente es uno de los factores asociados a la baja calidad del gasto público. En Piura se registran 119 obras paralizadas, cuyo valor conjunto bordea los 4,000 millones de soles. Estos proyectos detenidos representan recursos que no están generando beneficios para la población.
Para dimensionar esta cifra, el monto es similar al presupuesto destinado a nivel nacional para atender los efectos del Fenómeno El Niño costero y el ciclón Yaku. Entre los casos identificados se encuentran proyectos de agua potable, infraestructura urbana y equipamiento deportivo que permanecen inconclusos desde años anteriores.
Las causas de estas paralizaciones incluyen deficiencias en la formulación de los proyectos, limitaciones técnicas de los equipos responsables, errores en los procesos de licitación y problemas contractuales con las empresas ejecutoras. Una evaluación previa de Servir ya había advertido que una parte significativa de los funcionarios a cargo de proyectos de inversión pública no contaba con las competencias necesarias para su adecuada ejecución.
Brechas sociales y resultados del gasto en Piura
El impacto del gasto público también puede analizarse a partir de los indicadores sociales. En Piura, las brechas en servicios básicos y calidad de vida siguen siendo significativas. Solo uno de cada siete hogares cuenta con acceso continuo al agua potable durante las 24 horas del día.
En el sector salud, el 95% de las postas médicas no dispone de la capacidad adecuada para atender a la población, y aproximadamente la mitad de los establecimientos de salud no ofrece atención por más de 12 horas diarias. A ello se suma una baja proporción de médicos por cada 10,000 habitantes en comparación con el promedio nacional.
En educación, los resultados de comprensión lectora en cuarto grado de primaria muestran que solo tres de cada diez estudiantes alcanzan niveles adecuados. Estos indicadores reflejan que, pese al alto nivel de ejecución presupuestal reportado, persisten carencias estructurales que requieren inversiones de mayor impacto y planificación sostenida.
Incentivos fiscales y año electoral 2026
El diseño de incentivos para la ejecución presupuestal también influye en la forma en que se gasta el dinero público. En muchos gobiernos locales y regionales, la mayor parte del gasto se concentra en los últimos meses del año, especialmente en diciembre, con el objetivo de asegurar recursos para el ejercicio fiscal siguiente.
Durante el 2026, año marcado por elecciones generales y subnacionales, este comportamiento podría intensificarse. Además, la rotación de autoridades implica que los nuevos equipos deban adaptarse rápidamente a la gestión pública, lo que dificulta la continuidad de proyectos de mediano y largo plazo.
A nivel nacional, el incremento del gasto público y la aprobación de normas que facilitan el uso de recursos en contextos electorales han generado alertas sobre la sostenibilidad fiscal, que en las últimas dos décadas se había mantenido en niveles estables.
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