El Juzgado de Investigación Preparatoria de Catacaos dictó detención preliminar por 72 horas contra Carlos Chumpitaz Panta, acusado de disparar perdigones contra cinco menores de edad en el fundo Miragarzón, en La Unión, Piura, el pasado sábado 29 de marzo.
Su abogado, Pavel Reyes More, informó que su patrocinado se pondrá a disposición del Poder Judicial tras ser notificado. Además, aseguró que Chumpitaz no está prófugo, sino en un lugar seguro debido a los disturbios y saqueos ocurridos en la zona.
Defensa alega legítima protección
El letrado argumentó que su cliente actuó en defensa de una familia que supuestamente estaba siendo asaltada por los adolescentes dentro de la hacienda. También afirmó que Chumpitaz desconocía que se trataba de menores, ya que estos viajaban en un mototaxi cerrado.
«Desde el primer día, mi patrocinado se presentó voluntariamente ante la Fiscalía para ponerse a derecho. No hubo un ataque intencional, sino un uso legítimo de la fuerza para defender a un familiar», declaró Reyes More.
Fallece menor de 12 años tras recibir disparo de perdigón
El lunes 31 de marzo, Jordan N.C.F., de 12 años, falleció en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Santa Rosa de Piura, tras no resistir la gravedad de las heridas provocadas por los perdigones.
El director del nosocomio, Raúl Nalvarte Tambini, informó que el menor tenía al menos diez perdigones en la cabeza y presentaba traumatismo encefalocraneano grave.
Otros cuatro menores permanecen en estado crítico
Cuatro adolescentes, de entre 12 y 15 años, siguen hospitalizados, dos de ellos en estado crítico con heridas de perdigón en la cabeza.
Según versiones de los familiares, los menores ingresaron por error a un predio privado mientras se dirigían a un canal de riego para bañarse. Tras ser increpados, intentaron retirarse en una mototaxi, pero fueron atacados a balazos por varias personas.
«Pensaban que robaban, pero no era así. Se retiraron y aún así les dispararon por la espalda», denunció Jubitza Fernández, madre de una de las víctimas.
Uno de los adolescentes tiene 80 perdigones en la cabeza, otro 60 en la espalda y uno más presenta heridas en el rostro que lo han desfigurado.
Los familiares exigen justicia y la captura de los responsables. «¿Cómo es posible que los culpables estén libres? Queremos que la Policía y la Fiscalía actúen», reclamaron.
La investigación continúa para determinar responsabilidades en este ataque.